Imperante considerar renovación vehicular en Fondo de Movilidad y Seguridad Vial

Miguel Elizalde y Guillermo Rosales.

En el marco del análisis de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMSV), la Asociación Nacional de Productores, Autobuses y Tractocamiones (ANPACT) visualiza que existe un alto potencial para impulsar la seguridad vial y el tema medioambiental, a través de considerar la renovación vehicular en este instrumento legal.

El anteproyecto de la LGMSV considera en su artículo 59 los objetivos para los que se integrará el “Fondo Nacional de Movilidad y Seguridad Vial", y donde financiará diversos rubros en donde se considerará agregar la renovación vehicular.

Ante este supuesto, Miguel Elizalde Lizarraga, presidente ejecutivo de ANPACT consideró fundamental incluir en la LGMSV los recursos para la renovación vehicular, “es imposible mejorar la seguridad y el medio ambiente con vehículos viejos”.

Los rubros que considera el Fondo Nacional de Movilidad y Seguridad Vial son los siguientes:

  • I. Construcción, rediseño y mantenimiento de infraestructura peatonal y ciclista;
  • II. Diseño e implementación de registros, agencias, institutos y sistemas de información;
  • III. Actividades de promoción y educación de la movilidad;
  • IV. Diseño y planeación de servicios de transporte público;
  • V. Implementación de servicios de micro movilidad y bicicletas compartidas;
  • VI. Diseño de programas, proyectos ejecutivos y planes de servicio/operación;
  • VII. Implementación de protocolos, adquisición de equipo y capacitación para la vigilancia y el control policial y el cumplimiento de esta Ley, y
  • VIII. Diseño de protocolos, adquisición de equipo y capacitación para la aplicación de la Ley.

Aunado al concepto de renovación, Elizalde Lizarraga manifestó que es fundamental que en la pirámide de movilidad se posicione en el lugar preciso, “en muchas pirámides de movilidad la logística se ubica en el cuarto sitio, no vemos por qué en esta ley se ubica en quinta posición”. 

Otro factor que debe considerarse en la LGMSV es el concerniente a las condiciones mínimas de seguridad vehicular, que sirva como factor para proteger al país en el tema de la importación de vehículos chatarra que terminen afectando el ambiente y la seguridad del país.

El tema de renovación vehicular es fundamental en el crecimiento del mercado interno, y en donde en julio pasado se reportó una comercialización al menudeo de 2,733 unidades pesadas, que representa una caída de 1.4% respecto al mismo mes de 2020, pero si se lleva contra 2019 la desaceleración es de 19.2 por ciento.

Para Guillermo Rosales, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), los efectos de la pandemia de 2020 no se han podido sortear, “estimamos que hasta en 2023-2024 se podría superar o igualar los niveles prepandemia”.

Se requiere tener certeza jurídica en el mercado, y en ello, es fundamental no legalizar el contrabando automotriz”, comentó Rosales, respecto a la mención del presidente Andrés Manuel López Obrador de regularizar los vehículos de contrabando en Baja California y posteriormente en la frontera norte.

Al respecto de la Norma Oficial Mexicana de emisiones de motores a diésel, NOM-044, que ha sido tema de las pasadas conferencias de prensa conjunta, tanto Miguel Elizalde como Guillermo Rosales manifestaron que en semanas próximas se podría tener respuesta por parte de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en el sentido de que no se tendrá el diésel de ultra bajo azufre (DUBA) para la implementación de las nuevas tecnologías.

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