Planeación del recurso humano, clave para continuar operando ante COVID-19

Te presentamos una nueva edición de Diálogos Empresariales de Logística, con el tema "El nuevo escenario del capital humano en las áreas operativas".

Luego de que las autoridades declararan al país en contingencia sanitaria por COVID-19, lo primero que hicieron las empresas fue poner a salvo a su personal y delinear un plan para mantener las operaciones y las finanzas a flote. Con 7 meses de pandemia y con una "nueva normalidad" más avanzada, ¿qué nuevos parámetros siguen las empresas desde sus áreas operativas y qué prácticas definitivamente cambiarán la gestión del autotransporte y la logística en México?

Responsables y especialistas del área de recursos humanos de diversas empresas de logística y transporte de carga explicaron en Diálogos Empresariales de Logística los métodos que han permitido minimizar los riesgos de contagio y mejorar las condiciones de operación, mientras se buscan oportunidades para elevar la eficiencia de las compañías.

En ese sentido, Araceli Ramírez, directora de recursos humanos de Estafeta, comentó que la estrategia de mantener al personal más vulnerable realizando trabajo en casa mejor conocido como home office ha sido efectivo para evitar afectaciones entre sus colaboradores.

“Desde que supimos de la situación de contagios que existían en diferentes parte del mundo empezamos a preparamos porque sabíamos que teníamos que hacer un trabajo a distancia para evitar el contagio, entonces nos dimos a la tarea de hacer unaplaneación de nuestros recursos electrónicos como de recursos humanos porque existe personal vulnerable que teníamos que aislar para protegerlos”, explicó.

De acuerdo con la representante de Estafeta, el segundo reto fue asumir el crecimiento del movimiento de carga, por lo que tuvieron que buscar equipo de transporte y realizar nuevas contrataciones, acciones que también requirieron planeación y una mejor estrategia de cuidado al interior de las empresas como aplicar cercos sanitarios, comprar equipo de protección y realizar pruebas para detectar casos de COVID-19, prácticas que siguen implementado.

“Eso nos ha ayudado muchísimo, fuimos muy estrictos con los filtros sanitarios y las pruebas aplicadas a nuestros colaboradores”, destacó.

Por su parte, Miguel Ubieta, director de factor humano de Grupo CICE, coincidió que uno de los planes que ha dado mayores resultados fue anticiparse con medidas de prevención, por lo que desde sus filas instalaron un comité interdisciplinario que delineó acciones desde un principio para proteger al personal de la empresa.

“Fueron muchos días de hacer la planeación, de encontrar nuestros puntos débiles y cómo reforzar su atención. Nosotros no hicimos pruebas, nuestro departamento de seguridad nos dio la idea de hacer un protocolo de preguntas muy acertadas y comenzamos a aislar a las personas con síntomas y nos apoyamos con las pruebas digitales del Instituto Mexicano del Seguro Social. Esto nos ha permitido tener menos del 1.25 de población contagiada”, explicó.

En el caso de Grupo UNNE, también se instaló un comité para controlar la propagación del virus desde distintos frentes, sin embargo, un factor determinante para la empresa ha sido la comunicación, por lo que se abrieron diversos canales para mantener informados a todos los colaboradores.

“Les damos todas las herramientas para que puedan cuidarse, les explicamos por qué y cómo deben cuidarse, pusimos herramientas en el comedor como separar las mesas y acrílicos. Creo que mucho de las guías que tomamos son guías oficiales y el seguir estos protocolos nos ha llevado a tener un buen éxito”, dijo Nelson Nájera, director de factor humano de Grupo UNNE.

Para Grupo CIMA, la prioridad fue proteger la salud de sus colaboradores así como blindar los empleos, por lo que implementaron el trabajo desde casa, establecieron medidas como túneles sanitizantes, entre otras e incluso brindaron despensas y distribuyeron vitaminas para evitar el menor riesgo de contagio.

“Hasta el día de hoy hemos logrado retener el 100% de nuestros empleos y es un orgullo para Grupo CIMA poder lograrlo en cada instalación, en cada puerto donde estamos”, compartió al respecto César Romero, director general de grupo CIMA.

Revisa aquí la programación de: Diálogos Empresariales de Logística (de Grupo T21)

Pero la situación de la pandemia por COVID-19 avanza y una vez a salvo los colaboradores las operaciones deben continuar. En esta ruta, los especialistas comentaron algunas de las mejores prácticas que permanecen para hacer más eficientes las operaciones.

En el caso de Estafeta, además de procurar la salud de los trabajadores, se buscó que tuvieran las condiciones para desempeñar sus actividades por lo que se les brindó el equipo necesario como sillas, computadoras o internet, mientras que a la fecha prevalece una cultura de prevención y cuidado, se realizan juntas de seguimiento y el personal vulnerable continúa laborando desde casa.

“También nuestra gente de servicios a clientes ha sido dotada del equipo necesario. Ahora estamos muy pendientes de todos, esto nos dio muy buena productividad, un cambio que no esperábamos que fuera tan rápido, pero ha resultado muy bien y creo que vamos a continuar mucho tiempo más en el home office”, agregó Araceli Rodríguez.

En Grupo UNNE continúa la capacitación por teléfono y por mensajes que reciben los operadores directamente en el tractocamión, y se aseguran de que los colaboradores se cuiden dentro y fuera de casa, "ya que uno de los retos es hacerles entender que el coronavirus es real”, comentó Nelson Nájera.

En tanto, el director de factor humano de Grupo CICE compartió que a la fecha una de las estrategias que ha permitido el buen funcionamiento de la empresa es mantener un protocolo donde los trabajadores acuden a la oficina 4 días por cada 10 de los que laboran desde sus hogares, por lo que se enfocaron en dotar las herramientas necesarias como en capacitar a todos en el uso de las tecnologías de la comunicación en información.

En el caso de Grupo CIMA, trabajan desde la oficina personal con cargos directivos mientras que otro porcentaje se mantiene haciendo home office o en las áreas operativas indispensables.

Para Grupo UNNE, seguir con este tipo de prácticas ayudará a las empresas a salir adelante, por lo que Nelson Nájera recomendó continuar alerta y no bajar la guardia, ya que el semáforo epidemiológico está en constante cambio y un rebrote de contagios puede suceder en cualquier momento.

Ahora el reto es mantener la plantilla laboral sana física y emocionalmente, por lo que las empresas sostienen que la clave está en el uso de la tecnología, la buena planeación en las gestiones administrativas y de operación, así como en una buena comunicación.

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