Arrendamiento, vehículo para no frenarse ante COVID-19

Para muchos sectores en México la emergencia sanitaria por COVID-19 (coronavirus) representa un gran reto, mientras que para otros puede ser la oportunidad de reestructurar sus finanzas y el arrendamiento de vehículos es una opción para continuar moviéndose y mitigar el impacto que provoca la interrupción en la cadena de suministro.

“El arrendamiento es un producto que funciona muy bien en momentos de volatilidad e incertidumbre como el que ahora pasamos, porque no se tienen que invertir grandes cantidades de dinero en adquirir un equipo y se puede hacer uso de éste y pagar el tiempo que se va a utilizar”, comentó Mauricio Medina, Presidente de la Asociación Mexicana de Arrendadoras de Vehículos (AMAVe).

En entrevista con T21, el también Director General de TIP México, explicó que los 14 socios que aglutina la asociación administran o rentan 215 mil unidades, un número que creció 15% entre 2018 y 2019.

También puedes leer: Precio de diésel baja, pero no tanto como las gasolinas

De acuerdo con Mauricio Medina, quien en días pasados asumió la Presidencia de la AMAVe en sustitución de David Madrigal, la asociación cuenta con distintos perfiles de socios, empresas que hacen renta diaria de vehículos, arrendadoras de unidades para el sector turismo y empresarial, arrendadoras y administradoras de flotas, y las que trabajan para el gobierno, una oferta de servicios para las distintas necesidades.

“Si un cliente no tiene certidumbre puede rentar a meses o diario, es un esquema muy flexible que permite seguir trabajando sin realizar grandes desembolsos, por eso creemos que en esta época el arrendamiento es un producto de financiamiento que hay que voltear a ver”, comentó el directivo.

CERTIDUMBRE TAMBIÉN PARA SOCIOS

De acuerdo con Mauricio Medina, quien también es especialista en instituciones financieras y planificación estratégica, destacó que al frente de la asociación buscará impulsar una reforma legislativa para la recuperación de vehículos que tienen problemas de cobranza.

“El objetivo es lograr un proceso mucho más expedito con la recuperación de una unidad si por alguna razón hay un incumplimiento con los clientes”, comentó.

Explicó que impulsar la reforma es para dar mayor certidumbre a los asociados ya que cada empresa tiene sus propias políticas de arrendamiento y con algún grado de cartera vencida.

Cobertura especial: COVID-19 y su impacto en la cadena de suministro

“El tema es que una unidad se llega a tardar hasta dos años en recuperarse. Al momento que se recupera el valor del activo es bajo y el proceso legal es largo y costoso, lo que genera pérdidas a los socios y lo que buscamos es tener un proceso de más ágil y ampliar nuestra gama de tipos de empresas a las que podemos rentar una unidad”, destacó.

El Presidente de la AMAVe agregó que otra prioridad bajo su dirección es seguir fortaleciendo la cultura de arrendamiento en el país.

Comenta y síguenos en Twitter: @XanathLastiri / @GrupoT21