La transformación de los ductos rodantes

A seis años de haberse implementado la reforma energética, el tablero de los importadores y distribuidores de combustibles diferentes a los que suministra Petróleos Mexicanos (Pemex) se ha modificado, y las piezas estratégicas del juego han tenido que adaptarse a nuevas condiciones para estar listos frente a un mercado de libre competencia.

Antes de 2013, cuando entró en vigor la también llamada “madre de todas las reformas” y se descubrieran los primeros jugadores interesados en participar en la distribución de hidrocarburos, se utilizaban equipos de autotransporte con capacidad de 20 mil, 32 mil o 42 mil litros para un solo tipo de contenido, narra Edgar Martínez Chavero, Director Comercial de Corporativo UNNE, empresa con 40 años en la industria y que ha servido a Pemex.

“Traíamos un solo producto en el mismo equipo y con estos nuevos condicionamientos éticos-económicos, en UNNE fuimos de los primeros en mandar a fabricar autotanques con dos o hasta con tres compartimientos como se hace en Estados Unidos y en Europa”, detalla el directivo.

En el caso de Lucky Gas Transport, transportista especializada en el manejo de hidrocarburos, arrancó directamente con equipos específicos según la demanda de sus clientes globales.

Georgios Dimitrios Athanasakis, Gerente General de la empresa, detalla que “aunque tenemos unidades doble remolque, la mayoría son de tres ejes, entonces los hicimos de 48 mil litros con dos tanques de 24 mil. Esto da versatilidad de llevar diferentes productos o combinados, más que con la tradicional paloma de 20 mil litros”. Ambas transportistas se adecuaron conforme a la demanda de sus clientes.

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