El destino del autotransporte con el T-MEC

La ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) beneficiará al autotransporte de carga en México, mientras que la sobrerregulación en el sector y sus efectos inflacionarios continuarán siendo los principales retos para los transportistas en 2020, consideró Martín Rojas, asesor principal para las Américas de la International Road Transport Union (IRU).

De acuerdo con el especialista en transporte, la ratificación del T-MEC por parte de Estados Unidos (EU), esperada para los próximos días, dará certeza a la industria, ya que con el actual tratado comercial “los clientes siguen invirtiendo en tantas empresas mexicanas que están haciendo comercio en América del Norte, entonces, es esencial que haya certeza para que esas empresas sigan haciendo esas inversiones”, dijo a T21 Martín Rojas.

En cuestión operativa, el asesor destacó que pese a las modificaciones que hizo el país vecino del norte en diciembre pasado, el T-MEC continúa garantizando la modernización de las fronteras, lo que agilizará el movimiento de mercancías entre ambos países, además de dar continuidad a la participación de transportistas mexicanos en el extranjero.

“Eso va a ser clave, aunque siempre ha habido un problema de requisitos para las operaciones de mexicanos en Estados Unidos, y lo seguirá habiendo, pero es importante saber que continúa la aceptación de permisos para que las empresas mexicanas operen dentro de EU, y de que hay empresas que los cumplen, realmente las hay”, comentó.

En tanto, cifras del Buró de Estadísticas del Transporte (BTS, por sus siglas en inglés) indicaron que el intercambio comercial entre México y Estados Unidos vía autotransporte tuvo un descenso de 2.9% en octubre de 2019 al compararse con igual mes de 2018, caída que fue afectada por el valor de las importaciones desde Estados Unidos.

En el marco del Distintivo Canacar, el directivo explicó que ante la gran demanda del transporte de carga urgen sistemas intermodales en EU, una oportunidad que México podría aprovechar como usuario de otros modos y prestador de servicios, sin embargo, reconoció que hace falta infraestructura.

"El T-MEC va a poyar mucho al transportista mexicano para darle certeza en la cuestión de operación y para los inversionistas, aunque tenga una ventana de seis años para revisarlo y de 16 para renegociar", concluyó al respecto.

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Por otro lado, en cuanto al cese de operaciones de diversas transportistas en EU, explicó que 2019 fue un año complicado debido a que en 2018 incrementó la demanda de transporte del carga, por lo que muchas empresas realizaron grandes inversiones en equipo. Por otro lado, reconoció que compañías más pequeñas quebraron por la situación económica que atraviesa Estados Unidos.

“Especialmente las empresas que están en el spot market, que van sobre la oferta y la demanda a través de los lowboys, están en un mercado complicado ahorita, pero esperamos que esto repunte en 2020”, destacó.

Respecto a los retos internos, el asesor principal para las Américas de IRU dijo que las restricciones al autotransporte de carga y la sobrerregulación continuarán en la lista de los retos que enfrenta el sector, “porque si hay gente que se llega a quejar que el autotransporte es alto en México, ahora sí tiene sentido que lo sea por los reglamentos de tránsito en los municipios, esto va a tener un efecto inflacionario en el costo de la operación y se tiene que atacar directamente”, aseveró.

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