Robo al transporte trastoca sector de alimento animal

En los últimos 12 meses los fabricantes de alimentos balanceados y de la nutrición animal instalados en México han padecido incrementos en el robo de sus insumos o productos terminados, específicamente en el transporte terrestre de sus mercancías, una situación que pondría al país en un escenario crítico al estar conectada la actividad de estas empresas con la seguridad alimentaria nacional.

“El robo a camiones de carga de las empresas productoras de alimento animal se ha intensificado en el último semestre del año pasado y en el primero de 2019. Antes se registraban dos a tres casos de este tipo de (actos) ilícitos al año, hoy son dos y tres robos completos al mes”, aseguró Genaro Bernal Cruz, Director General del Consejo Nacional de Fabricantes de Alimentos Balanceados y de la Nutrición Animal (Conafab), en conferencia de prensa.

Aunque no existe un cálculo específico de la afectación económica por los robos en el transporte de sus mercancías, el directivo señaló que esta situación ha derivado en “pérdidas importantísimas” para el sector.

Este organismo empresarial aglutina a 140 socios que poseen en su conjunto 547 plantas industriales instaladas en el territorio nacional, donde producen alimentos para animales como cerdo, ganado lechero y de engorda, ave de postura y de engorda, equinos, para la acuacultura (camarón y peces), mascotas y, también, mezclas vitamínicas y minerales.

En 2018 este sector produjo 34.8 millones de toneladas de alimentos, 3.9% más que un año antes, un dato que coloca al país como el sexto productor a nivel mundial, de acuerdo con el 2019 Alltech Global Feed Summary, citado por la Conafab en su anuario 2019.

Actualmente la infraestructura y operación instalada de estas compañías, con una fuerza laboral de 230 mil personas (145 mil 800 son empleados directos), le da al país una capacidad de producción de hasta 40.2 millones de toneladas.

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Para realizar la producción de 2018 estas empresas consumieron otras 34.8 millones de toneladas de materias primas, siendo los granos forrajeros los de mayor peso en su consumo (poco más de 20 millones de toneladas), entre sorgo, maíz, trigo cebada, avena; le siguen las pastas proteínicas (con poco más de ocho millones de toneladas); y otros insumos, como subproductos del trigo, maíz, vitaminas y minerales, así como aceites, entre otros (con 5.8 millones de toneladas).

De este consumo de materia prima el 54.7% se adquirió en el país, mientras que el restante 45.3% fue importado, “lo que quiere decir que pagamos en dólares una buena cantidad de lo que importamos y vendemos en pesos, eso implica un riesgo, una exposición al riesgo, pero hemos aprendido a vivir con este fenómeno”, dijo Bernal Cruz.

El 72% de sus importaciones, u 11.5 millones de toneladas, es maíz amarillo, una medida que ha tomado este sector ante la falta de este insumo y por la accesibilidad logística que se tiene con Estados Unidos, ya que, de acuerdo con el directivo, “es más barato abastecer el occidente por ferrocarril”.

APORTACIÓN NACIONAL

La importancia de este sector para la seguridad alimentaria de un país como México recaen en la responsabilidad histórica e intrínseca en la producción de alimentos para el consumo humano, dada la explosión demográfica. De acuerdo con datos de la Conafab, para producir un kilo de huevo en 1950 se necesitaban 4.5 kilogramos (kg) de alimento balanceado, hoy en día se ocupan 1.95 kg; el pollo pasó de 4.5 a 1.85 kg y la carne de cerdo de 5.5 a 2.5 kg.

El año pasado el consumo per cápita de productos pecuarios en México se distribuyó de la siguiente manera: huevo, 22.3 kg; carne de pollo, 32.1 kg; carne de cerdo, 18 kg; carne de bovino, 15.2 kg; y leche de bovino, 138.9 kg, afirma la Conafab, según se lee en el anuario.

“Por lo tanto, cualquier cosa que suceda en esta cadena invariablemente nos va a impactar en los costos, en la seguridad alimentaria”, dijo Genaro Bernal, quien indicó que en el tema del robo a los camiones se encuentran trabajando de la mano con la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) y con el Consejo Nacional Agropecuario (CNA), con quienes ha instalado medidas como el de transitar por los caminos del país en caravanas y realizando las denuncias pertinentes de los actos.

En el país no deja de escalar el robo al autotransporte. En el periodo julio 2018-junio 2019 se reportaron en total 11 mil unidades pesadas que sufrieron algún tipo de robo, esto significó un aumento de 10% con respecto al mismo periodo de 2017-2018, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Los estados de México, Puebla, Michoacán y Veracruz cuentan con los índices más altos de robos al autotransporte. El Centro de Inteligencia de Cadena de Suministro de SensiGuard (SCIC por sus siglas en inglés) ha dicho en su último reporte del segundo trimestre de este año que, por tipo de productos, el sector agrícola suma el 3% de estos actos ilícitos.

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Aunque en su anuario 2019 la Conafab preveía para este año que la producción aumentara un 4%, a 36.2 millones de toneladas de alimentos, Genero Bernal ha dicho que existen factores que están influyendo a revalorar esta expectativa hacia un menor ritmo de 2.5 y 3%, entre ellos, el tipo de cambio, el precio de las gasolinas, los incrementos que se aplicaron a las tasas de interés y el incremento de la inseguridad en sus operaciones.

Este menor ritmo de crecimiento en esta industria en México también se presenta en momentos en que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) ha dicho que para el año 2050 será necesario incrementar un 70% la producción de proteína animal para poder soportar la alimentación de las nueve mil 700 millones de personas que habitarán el planeta.

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