Mapa del robo al autotransporte cambia por sofisticación

CANCÚN, Q. ROO.- El autotransporte de carga no sólo vive su peor momento por el número de robos que sufre esta actividad, ahora tiene que enfrentar una sofisticación de los grupos delincuenciales, lo que ha generado un cambio en la geografía donde se generan los ilícitos.

Con base en el mapa de calor que realiza SensiGuard Supply Chain Intelligence Center, en el primer trimestre de 2018 (1T18) la presencia geográfica de los ilícitos alcanza más regiones del país, mientras que al cierre de 2017 se concentraba en el centro y sureste.

“Las bandas ya dejaron de atender sólo la zona del ´huachicol´(comprendida en la frontera de Puebla y Veracruz), para ellas es mucho más sencillo esperar afuera de los centros de distribución (cedis) a los camiones y darles seguimiento para robarlos”, identificó Víctor Nájera, Gerente de Seguridad Patrimonial de Transportes Monroy Schiavon (TMS).

Al participar en el Foro Latinoamericano de Productividad organizado por ExxonMobil, Nájera reconoció que hoy este tipo de bandas del crimen organizado tienen una mayor capacidad de reacción, por lo cual debe atenderse de manera más efectiva la prevención.

De acuerdo al mapa de calor de SensiGuard, en el 1T18 la zona Centro, Sureste, Occidente, Bajío y Norteste, manifiestan riesgos Severos, Altos y Elevados para el autotransporte de carga. En este ciclo se suscitaron tres mil 346 robos a esta actividad, representando un 65% de incremento sobre el mismo periodo de 2017, que ya había sido un registro histórico.

En la perspectiva del especialista en seguridad, esto tiene que ver con la ubicación de los cedis y las operaciones de diversas industrias, como la automotriz o la de consumo.

Al revisar el reporte de SensiGuard del 1T18, estados como Nuevo León aparecen en riesgo Alto, San Luis Potosí o Querétaro en Elevado, mientras que en el 1T17 no figuraron en las primeras 10 entidades.

Víctor Nájera expresó que las empresas de autotransporte hoy tienen que trabajar en diversos frentes de prevención, uno es la tecnología, otro es el recurso humano y los procesos de contratación, “en promedio en TMS un operador que llega a tocar la puerta tarda 25 días para comenzar a trabajar, en otras empresas en tres días”.

Aunado a lo anterior debe trabajarse en círculos de servicios y protocolos de seguridad, “y en temas como el uso de sustancias prohibidas, en donde debe tenerse una política rigurosa”, agregó Nájera.

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