México y Estados Unidos analizan mejoras en el proyecto transfronterizo

Los gobiernos de México y Estados Unidos analizan mejoras en el programa de transporte transfronterizo, relanzado en octubre de 2011 tras la firma de un Memorándum de Entendimiento. La semana pasada, la titular de la Administración Federal de Seguridad Vehicular (FMCSA, por sus siglas en inglés) del Departamento de Transporte (DOT), Anne Ferro, se reunió con su homólogo mexicano, Federico Domínguez Zuloaga, director de autotransporte federal, para evaluar los avances del programa y qué pasos son necesarios para impulsar la participación de nuevas empresas.

En entrevista con T21, Domínguez explicó que Ferro informó que dos empresas mexicanas más han recibido la aprobación para participar en el programa, aunque el funcionario no detalló de qué firmas se trataban. Hasta ahora había cinco en proceso de aprobación: Servicio de Transporte Internacional y Local (STIL), Tristan Transfer, Ram Trucking, Road Machinery Co y Transportation and Cargo Solutions. En la página web del DOT sobre el proyecto, todas ellas menos la última han pasado ya la Auditoría de Preautorización de Seguridad (PASA, por sus siglas en inglés). Dos de ellas, pues, son las que entran a formar parte del programa, mientras las otras tres siguen en evaluación.

Ferro, quien también se reunió con algunas empresas para exponerle el programa, explicó a las autoridades mexicanas que hay una buena evaluación de las compañías que actualmente participan en el programa y que son las que tienen mayor índice de seguridad en Estados Unidos, por encima del promedio del país vecino. Incrementar la participación de las autotransportistas es vital para el proyecto, ya que el número mínimo para realizar su evaluación cuando este concluya, en octubre de 2014, es de 4 mil 100 inspecciones realizadas a 30 empresas, aunque Domínguez explicó que puede ser más o menos firmas, siempre que se llegue al número de verificaciones. Una vez concluido este proceso, el siguiente paso sería analizar la apertura del autotransporte transfronterizo de carga.

Según Domínguez, se está analizando con las autoridades estadounidenses temas como agilizar el cruce de la frontera y las regulaciones de tiempo efectivo de manejo. “A veces, a algunas empresas les es más cómodo llegar a la frontera y que otro transportista le lleve la carga y regresarse ellos, en lugar de tardar varias horas en cruzar la frontera”, explicó el funcionario al mencionar algunos ejemplos que frenan el programa. “También está el tema de la regulación de las horas. Si un vehículo y un transportista llega a la frontera con siete horas de manejo, tiene que descansar las ocho reglamentarias en Estados Unidos, a lo que hay que sumar el trámite de pasar la frontera".

Todas estas situaciones, añadió, se están revisando para facilitar y agilizar los factores que están frenando el programa, como el hecho de que los transportistas mexicanos no pueden transportar carga consolidada en Estados Unidos.

En cuanto al poco interés de las empresas del país vecino por participar, Domínguez apuntó a aspectos de carácter cultural como principales causas, como el hecho de que los conductores no conozcan las carreteras y dónde parar o el idioma.