Regresan privados a la red carretera

MÉXICO, DF.- Las empresas privadas están de vuelta en la construcción de carreteras en México. A través del Programa de Concesiones Carreteras y los Proyectos de Prestación de Servicios (PPS) la iniciativa privada "levanta" la red que se quedó pendiente después de la crisis de 1995, la cual terminó en un rescate de 23 autopistas concesionadas.

Este año, se prevé la realización de 20 proyectos concesionados, con inversiones por 27 mil millones de pesos y 11 PPS por 19 mil millones; sin embargo, se cimienta a paso lento.

En el caso del Programa de Concesiones sólo se han adjudicado cuatro tramos, y en PPS sólo dos, Irapuato-Querétaro e Irapuato-La Piedad.

La constructora brasileña Odebrecht, la estadounidense Skanska y la española Acciona ingresaron recientemente a México, atraídas por los nuevos esquemas.

Por su parte, bancos como Inbursa, Banorte, HSBC y BBVA Bancomer, volvieron al financiamiento de proyectos carreteros con diversos productos bajo el brazo.

Sólo para la construcción del Arco Norte, un proyecto de 221 kilómetros que rodea el norte de la zona metropolitana de la Ciudad de México, compiten 22 empresas nacionales y extranjeras. Entre ellas, ICA, Inbursa, La Peninsular, Marhnos, Gutsa, Omega, GMD, OHL, Santander, Skanska y Odebrecht.

Jorge Fernández Varela, subsecretario de Infraestructura, afirmó que el esquema de participación privada en la red carretera nacional fue corregido. “De ser concebido para incorporar sólo a empresas constructoras, ahora se ha extendido a inversionistas y desarrolladores", señaló.

Detalló que además de ampliar el abanico de empresas para participar en los esquemas de concesión, en los 90 una de las consideraciones para adjudicar los tramos carreteros era privilegiar la propuesta que planteara el menor plazo de la concesión, con lo que se favorecía el criterio de recuperación rápida.

"En el nuevo modelo, se establece un plazo fijo de duración de la concesión que puede ser hasta de 30 años, que es el máximo permitido por la ley", acotó.

Otra diferencia, es que en el nuevo esquema el porcentaje mínimo de capital de riesgo que debe aportar el concesionario es de 25% del valor total del proyecto.

Luis Rotter, director de Construcción de Gutsa, consideró que ahora los esquemas están más armados a los estándares internacionales de concesiones y en una forma más congruente con la economía.

Con el rescate, constructoras como Tribasa y Protexa quebraron y otras como ICA y Grupo Mexicano de Desarrollo "resucitaron".

"Aunque ahora nos transfieren más riesgo, nos hemos puesto especiales en términos de las condiciones que le pedimos a un proyecto, si un proyecto no da, no se entra y punto, (...) ya nadie está esperando un rescate", mencionó Paloma Grediaga, directora de Relación con Inversionistas de ICA.

Desde la perspectiva de la constructora Marhnos, la ventaja del nuevo esquema es que no se plantean panoramas tan optimistas como en el pasado.