Entre el grosero Mick Jagger y la amable Reina Isabel, a bordo del Concorde

Dándome el privilegio de extender las celebraciones del cincuenta aniversario del Concorde, mismo que tuvo lugar el año pasado, y sólo en esta oportunidad, aclaro, voy a referirme a mi primera esposa. Y es que alguna vez la señora tuvo, no sé si el privilegio o la desgracia de atender al rockero británico Mick Jagger en el Salón VIP de Air France en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, cuando el músico estaba por abordar el supersónico. “Perdone usted que lo moleste -le dijo mi “ex” a su admirado Jagger, quizás tratando de saludarlo y en una de esas obtener su autógrafo, solo para obtener un contundente- “si sabes que me molestas, ¿por qué lo haces?”.

Mucho más difícil habría sido para cualquier empleado de aerolínea acceder a ella, pero estoy seguro que cuando esto llegó a suceder, la Reina Isabel II siempre fue sumamente amable con el personal de British Airways en ocasión de los varios vuelos que realizó en Concorde. Me imagino que ese fue también el caso de Juan Pablo II, el llamado Papa Viajero con el personal del Concorde de Air France que lo llevó a África en el año 1989.

Hablando de la soberana británica, me entero que de acuerdo a fuentes cercanas a ella, puede identificar los aviones que sobrevuelan el Castillo de Windsor cuando se aproximan al aeropuerto londinense de Heathrow, no solo por su forma, sino también con base al ruido que emiten sus motores, lo que de confirmarse, de alguna manera la ubicaría en la categoría de los spotters aeronáuticos.

Lo cierto es que el Concorde era uno de los aviones favoritos de los ricos y famosos de su tiempo y logró atraer a decenas de personalidades no solamente de la realeza, sino también, por ejemplo, de la política, el mundo de los negocios, el entretenimiento, el arte, la prensa y los deportes.

Un caso notable entre quienes volaron en el modelo es el británico Fred Finn, periodista y consultor aeronáutico, que con 718 pases de abordar se convirtió en el pasajero con más vuelos en el hermoso avión. Finn obtuvo además en el año 1983 un Récord Guinness con base a la cantidad de millas que había volado en todo tipo de aeronaves. Sobra decir que lo envidio…

Conozco solamente a dos personas que lo disfrutaron en vuelo: un compañero de la escuela primaria cuyo hermano es un muy estimado periodista aeronáutico, que fue invitado a hacer un vuelo de demostración en la zona de Acapulco cuando el de alas delta visitó por primera vez México en el año 1974, y la esposa de un político mexicano, hoy día amiga de mi madre.

Debo confesar que me hubiese encantando volar en él, desgraciadamente ello no me fue posible por más que lo intenté, sin embargo, he tenido la suerte de conocer el interior de ejemplares de Air France, British Airways y del prototipo, experiencias que por cierto atesoro.

Comenta y síguenos en Twitter: @GrupoT21

Consulta la edición electrónica de la revista T21 de marzo en este link.