Reconfiguración del mercado aéreo

En los últimos días hemos recibido anuncios muy interesantes sobre la reconfiguración del mercado aéreo de nuestro país. Un poco por la propia dinámica del transporte aéreo de los últimos años y otro poco porque el nuevo Convenio Bilateral con Estados Unidos ha abierto perspectivas inéditas, las aerolíneas mexicanas traen ya nuevas alianzas con las que sin duda veremos expansión y, si logramos aprovecharla, un nuevo liderazgo regional.

El viernes pasado, el Departamento del Transporte de los Estados Unidos (DOT) anunció que aprobaba “provisionalmente” la alianza entre Delta Air Lines y Aeroméxico. Esto incluye la muy buscada Inmunidad Antimonopolio (ATI) que permite a ambas aerolíneas funcionar como una sola en el mercado México-Estados Unidos y, una vez que se dé la aprobación final, ya se estarían coordinando todas las actividades en conjunto, como rutas, frecuencias, precios, oficinas de venta, etc.

Desde luego, hubo algunos condicionantes, como el deshacerse de slots en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), cosa que la Comisión de Competencia en México ya había pedido aunque no en las cantidades en que lo hizo el DOT, y otros en el aeropuerto Kennedy de Nueva York. Esto, según dijeron, para “asegurar las condiciones de competencia en el AICM donde ambas empresas poseen más del 50% de slots”.

El DOT no desperdició la oportunidad de hacer una crítica a la forma cómo se estructura la asignación de slots en el AICM, cuestión que ya se comentará en otra ocasión, pero sin duda que la noticia permite ya establecer prospectiva respecto a lo que será esta nueva alianza que rebasará con creces el ámbito binacional.

Las repercusiones de dejar todos los slots solicitados por el DOT libres, son otra de las aristas que apoyan la reestructura del mercado. Hay varios tiradores para este nuevo manjar que permitirá que todos los que estuvieron haciendo cola para hacerse acreedores a algunos de ellos, tengan ya la oportunidad de ocuparlos. Aquí entran desde JetBlue Airways y Southwest Airlines, hasta las aerolínea de la península arábiga.

En este hueco entran los planes de Interjet, empresa a la que ya se ve como aliada natural de American Airlines, por más que el proceso sea lento hasta ahora. American es una empresa que tiene 74 años en México, vuela a 21 plazas nacionales con más de 90 vuelos diarios. México es su principal destino fuera de Estados Unidos y tiene más de 900 empleados.

Más allá de la historia, su presencia en el país es creciente y este año rebasará el 6% de incremento, pues a partir de este mes y el siguiente estará inaugurando rutas entre Mérida y Miami y Los Ángeles-Puerto Vallarta y Cancún.

Desde hace años que American ha buscado posicionarse en América Latina como el líder indiscutible y en esta estrategia un aliado en México es más que una buena idea. Para Interjet representa también una oportunidad de reposicionarse a nivel regional.

Casi al mismo tiempo, esta semana que pasó Aeromar anunció una alianza al 100% con United Airlines, el otro gran coloso estadounidense que también andaba en busca de aliados en nuestro país. United suma ya 50 años de operar en el mercado mexicano y la alianza con Aeromar le permitirá conectar con 24 destinos en el país, al tiempo que a la empresa mexicana –en rigor la más antigua pues tiene 29 años ininterrumpidos de operar- le permitirá ampliar sus conexiones hacia Estados Unidos y el mundo.

La reconfiguración a la que estamos asistiendo promete darnos una perspectiva global más definida. Esperemos que sea para bien y que sepamos cuidar nuestras alianzas al mismo tiempo que preservamos nuestra herencia nacional.

Lo oí en 123.45: Además, se debe investigar y hacer justicia en el caso de Mexicana de Aviación: anular las irregularidades, castigar a los responsables y resarcirle a los trabajadores su patrimonio.

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