Capacidades fundamentales que necesitan los trabajadores para sostener las fábricas inteligentes

Incluso una “fábrica inteligente” automatizada requiere participación humana activa. Por ello, necesitamos hablar sobre las capacidades de cómputo fundamentales que las personas necesitan para trabajar de manera óptima en sus procesos y cómo los fabricantes pueden construir un flujo de trabajo más eficiente, desde la perspectiva de movilidad, apoyándose en su flota.

Si bien no existe un enfoque único para lograr agilidad y visibilidad operativa de nivel Industria 4.0, puedo decir que la automatización por sí sola no será suficiente para mantener la continuidad operativa y el control de calidad a medida que aumentan las demandas de producción y cumplimiento. Estamos muy lejos de la fabricación sin luces (operación con poca o nula intervención humana), y los trabajadores todavía tienen un gran control de las operaciones de entrada y salida, incluso cuando hay robots industriales trabajando junto a ellos y sistemas de ubicación en tiempo real a su alrededor.

Por lo tanto, debemos dotar a los trabajadores con tecnologías que los ayuden a ver todo lo que sucede en la operación, y la cadena de suministro, para que puedan tomar las decisiones correctas y brindar orientación efectiva a los demás. También debemos facilitar que las personas informen y resuelvan problemas y colaboren con otros según sea necesario. Incluso si solo hay un trabajador que administra la logística de entrada, hay muchos otros afectados por las acciones que esa persona toma (o deja de tomar).

Por estas y otras razones, es importante considerar cómo nuestras decisiones comerciales con visión hacia el futuro y las inversiones en tecnología están afectando la capacidad de fabricación y calificación de calidad en la actualidad. Por supuesto, con objetivos claros en mente: analizar las necesidades de los trabajadores para que sean más efectivos, crear flujos de trabajo más eficientes y descifrar las formas que existen para reducir el riesgo de errores o decisiones equivocadas en las operaciones en las que los humanos siguen siendo los principales responsables de la ejecución.

La lista es amplia e incluye desde soluciones portátiles, robots móviles autónomos (AMR), escáneres industriales fijos, identificación por radiofrecuencia (RFID) hasta visión artificial. Sin embargo, existen herramientas como las tabletas robustas que resultan familiares para la mayoría de los trabajadores lo que implica un proceso de adopción y aceptación más fluido y exitoso para sostener adecuadamente una fábrica inteligente.

Para dar los primeros pasos, piense en sus flujos de inventario típicos y los problemas que podrían ser disruptivos en cada etapa de los procesos de fabricación y cumplimiento. Luego, considere las formas en que se pueden usar las tabletas para ayudar a mitigar o responder a esos problemas y mejorar los flujos de trabajo. Estos son algunos ejemplos de las áreas de aplicación donde los trabajadores encuentran más mejoras:

  • Entrada de mercancías: Los equipos de recepción podrían usar tabletas robustas con motores de escaneo integrados para registrar los artículos entrantes en unos segundos para que esos productos puedan llegar a su próximo destino, la línea o el almacenamiento, justo a tiempo. Si necesitan ingresar datos adicionales, como una fecha de vencimiento, pueden usar el teclado táctil en pantalla. El beneficio de esta técnica de captura de datos es que los informes del acuerdo de nivel de servicio (SLA) del proveedor se vuelven más precisos. También brindan control de las entregas retrasadas. Además, pueden instalarse en montacargas y ser usadas por aquellos trabajadores que hacen sus labores mientras caminan. 
  • Piezas en línea: Si el inventario no se gestiona correctamente, será difícil ejecutar procesos de fabricación justo a tiempo (JIT) y habrá escasez de material o retrasos en la recolección que provocarán paros laborales. Pero, si pudiera montar tabletas robustas en carros, robots móviles autónomos (AMR) o en puertas RFID, entonces será más fácil ver qué piezas tiene a mano en la línea, qué debe sacarse del almacén de acuerdo con los principios JIT, y lo que podría necesitar una reposición total de los proveedores. Además, la pantalla más grande facilita que los trabajadores vean lo que necesitan recolectar tanto para la producción estándar como para los pedidos personalizados.
  • Fabricación y montaje: A medida que las cosas se vuelven más automatizadas, las interfaces hombre-máquina (HMI) se vuelven más importantes. Con las tabletas de pantalla más grande en manos de los trabajadores o montadas en estaciones de trabajo de producción, es más fácil administrar y solucionar problemas de procesos. Los trabajadores sentados en una parte completamente diferente de la instalación pueden tener visibilidad del trabajo en curso (WIP), el consumo de materiales y recursos, y el cumplimiento de los procedimientos operativos estándar. También pueden controlar brazos robóticos y programar cada línea para que las tabletas se puedan usar para escanear piezas recién fabricadas para proporcionar un registro de auditoría o monitorear las mercancías que fluyen a través de una puerta RFID al final de la línea.
  • Mantenimiento: Hay muchas máquinas, herramientas y otros activos para mantener, incluidas las piezas de repuesto. Si hay un retraso en el mantenimiento, las líneas podrían fallar. Afortunadamente, con tabletas resistentes en la mano, los trabajadores pueden recuperar registros de activos para ver el historial de mantenimiento y el cronograma de cada artículo, ubicar rápidamente los activos que necesitan intervención inmediata y saber dónde recuperar las piezas de repuesto cuando se necesitan reparaciones. También pueden consultar manuales de reparación y esquemas en la pantalla grande y brillante para obtener una guía paso a paso o solicitar soporte remoto de expertos que se facilita a través de la tableta y una pantalla montada en la cabeza.

Las ventajas se ven reflejadas también en los procesos de control industrial, control de calidad e inspección previa a la entrega, embalaje y salida de productos, pero para capacitar y dotar a nuestros trabajadores, otro aspecto a considerar es que las organizaciones estemos igualmente preparadas con infraestructura y aplicaciones adecuadas según las capacidades y necesidades de nuestra fuerza de trabajo, como la movilidad y el control remoto.

En resumen, las tabletas robustas son una excelente manera para que los trabajadores monitoreen, controlen e informen lo que sucede en tiempo real en todos sus procesos, especialmente cuando necesitan revisar visualizaciones detalladas o puntos de datos para ser efectivos y eficientes. Por lo tanto, según el caso de uso, siempre habrá una buena alternativa entre computadoras móviles, fijas para vehículos y tabletas.

Revisa mi columna anterior: ¿Robots, tecnología móvil o software? Las soluciones idóneas para el futuro de la cadena de suministro

Ana Maria Cabrales actualmente se desempeña como directora de mercadeo en Zebra Technologies América Latina

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