Industria 4.0, sinónimo de visibilidad y productividad

Este mes tuvo lugar una edición más de la Hannover Messe, la feria industrial más importante a nivel mundial y de donde surgió el concepto de industria 4.0 hace más de 10 años. Después de escuchar estas conferencias me gustará compartir las siguientes reflexiones contigo sobre la importancia de la industria 4.0 y su impacto para el desarrollo económico de las sociedades en una época llena de volatilidad en un mercado más exigente y consciente sobre el consumo de productos sostenibles.

La necesidad de cadenas de suministro y procesos de manufactura resilientes ha demostrado su impacto positivo al mitigar disrupciones y maximizar las oportunidades de negocio.

La industria 4.0 comenzó en el piso de producción a través del concepto de manufactura inteligente, pero a través de los años hemos visto que trasciende del concepto de “digitalización” del piso de producción. Si bien es cierto que el costo de los sensores ha ido a la baja y los ecosistemas alrededor de la digitalización de procesos han madurado, estamos viviendo una época de productos inteligentes y activos que pueden capturar y almacenar información lo cual habilita la capacidad de realizar una integración mucho más profunda a nivel procesos de negocio.

Lo anterior ha permitido a la industria 4.0 evolucionar de ser una iniciativa pura y dura del piso de producción a una iniciativa holística integrándose a la estrategia de la compañía. A través de la inteligencia de productos y activos podemos obtener analíticos y capacidades prescriptivas lo que se traduce en incremento de productividad y reducción de costos hasta nuevos modelos de negocio para la compañía (ejemplo, consumo de capacidades de un producto bajo demanda).

¿Es necesario acelerar nuestro proceso de adopción en prácticas de industria 4.0? De acuerdo con datos de The MPI Group, 61% de las manufactureras a nivel mundial considera que la industria 4.0 es un diferenciador, mientras que el 54% de ellas afirma que se volverán más competitivos con su aplicación.

Al trabajar con productos y activos inteligentes podemos construir analíticos a lo largo de la cadena de suministro que no sólo estén orientados a monitorizar resultados también con foco en la optimización de procesos durante el ciclo de vida del activo, lo cual nos lleva a un balance entre rentabilidad, salud del activo y disponibilidad de este.

Un activo inteligente es capaz de brindar información sobre: desempeño, cómo está siendo utilizado, qué tipo de estrategia de mantenimiento es la más adecuada, el nivel de emisiones generadas durante el ciclo productivo. La visibilidad de todos los activos en nuestro piso de producción nos permite incrementar la eficiencia general de equipos, incrementar los niveles de servicio, así como la reducción de los tiempos fuera de ciclo.

¿Por dónde empezar? Para llevar a cabo una correcta transformación hacia la industria 4.0, es necesario el desarrollo de una estrategia dentro de la organización donde se tengan claros los objetivos de una visibilidad y productividad como resultados fundamentales para que esta funcione. Aunado a lo anterior, no debemos olvidar en la ecuación a los colaboradores de la cadena de suministro. La aplicación de procesos automatizados, la robótica y la inteligencia artificial no son sustitutos de la tarea humana. Por lo tanto, un tercer objetivo es tener claridad en cuáles son las tareas clave que requieren de intervención de operadores y técnicos para beneficio de una cadena resiliente.

Es momento de que las empresas sean cada vez más conscientes de la importancia de llegar hasta la empresa inteligente, pero este trayecto o proceso de transformación debe ser planeado de manera correcta para poder ser eficientes y rentable a la par.

Es una realidad que la industria 4.0 tiene beneficios para las compañías como: un aumento de la capacidad operativa al destinar recursos humanos a tareas donde son más eficientes y dejar en manos de la tecnología labores más repetitivas donde la intervención humana no es necesario, esto implícitamente trae otro beneficio como lo es una eficiencia productiva, al contar con tecnología que nos da información en tiempo real y con datos actualizados podemos lograr una planeación que nos ayude a ser eficientes sin dejar la rentabilidad de lado.

Esa eficiencia operativa, de la cual ya hablé en meses pasados, está muy relacionada con la industria 4.0 y también implica ahorros para una empresa que decide incorporar tecnologías como la inteligencia artificial o bots para su transformación, resultando en una reducción de costos en la operación y gestión de nuestra cadena de valor.

Finalmente, quien se ve beneficiado por esa transformación hacia la industria 4.0 es el consumidor y cliente final. Este recibe una experiencia de compra mejor desde el momento que inicia su proceso hasta que recibe el producto, todo por la aplicación de manera correcta y eficiente de la tecnología.

Quiero cerrar este texto resaltando la importancia de la industria 4.0 para el desarrollo de la sociedad, hoy más que nunca necesitamos tener una mayor capacidad de reacción y esto se logra con un diseño holístico y la conexión de nuestras cadenas de valor.

Revisa mi columna anterior: La generación de métricas es fundamental para optimizar las cadenas logísticas

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Ana Núñez actualmente es directora de digital supply chain para manufactura, energía y recursos naturales en SAP México.

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