Nuevas circunstancias, nuevos retos intralogísticos

Las tiendas minoristas viven una carrera inminente por convertirse en la primera opción para los consumidores, son conscientes de la importancia crítica de hacer realidad los deseos y necesidades de sus clientes, convirtiéndolos en su primera opción. Este entorno los ha llevado a atender solicitudes particulares y personalizadas. Si quieres una patineta azul cielo con casco fosforescente, no hay problema, ¡lo tenemos! Si quieres una serie de luces con energía solar para iluminar el jardín, ¡lo tienes! ¿Quieres un reloj personalizado de última generación, envuelto para regalo, con un mensaje especial? Claro, lo debes tener.

Porque sin importar cuáles sean las especificaciones, los detalles, el método o lugar de entrega para los minoristas la regla esencial que deben cumplir es simple: El cliente es primero. Sin embargo, en el entorno desafiante en que nos encontramos, estos deseos o necesidades nunca son estáticos, cambian de manera constante y las circunstancias actuales provocadas por la pandemia por COVID-19 no han hecho más que acelerar este proceso.

Y es que, si bien el comercio electrónico marcaba una tendencia en ascenso desde la última década, los 2 años previos aceleraron este proceso de manera trascendental. Para afrontar este desafío la mayoría de los minoristas tuvieron que ajustar su cadena de suministro incluyendo estrategias omnicanal con la finalidad de optimizar y maximizar la eficiencia del inventario, haciendo de la venta en línea una opción absolutamente necesaria. De acuerdo con McKinsey, hacer un pedido online y recogerlo en la tienda se convirtió en el modelo de pedido omnicanal que más ha crecido, con un aumento de entre el 40% y el 70%, dependiendo del producto durante el 2021.

Si bien la pandemia produjo una ligera pausa en las compras urbanizadas, a medida que la normalidad se retome ésta volverá a acelerarse. Perspectivas indican que en 2030 el 60% de la población vivirá en entornos urbanos, lo que se traduce en que el costo de atender a estos clientes siga en aumento. Esto provocará que las personas que compran en zonas con mayor densidad poblacional con expectativas mayores de velocidad de entrega y personalización de productos serán un nuevo reto para el sector del minorista.

Los minoristas conocen bien estos cambios de tendencia y saben que deben actuar en consecuencia. Muchos están buscando soluciones en los centros comerciales. Por otra parte, algunos operadores llevan a cabo pruebas con servicios logísticos compartidos que permiten opciones de entrega a domicilio y click-and-collect. Este concepto lo conocemos como shopping-centers-as-a-service. Algunos otros han optado por las dark stores. Sin embargo, ¿cuál es la mejor solución? Desde mi perspectiva creo que no hay una única solución. Hay una infinidad de configuraciones dependiendo que tan grande es el tamaño del minorista, el tipo de sector que atiende y el número de artículos que vende.

Considero que la pregunta más importante que se debe atender es: ¿Qué necesitan y quieren realmente los minoristas en un entorno desafiante y en constante cambio?, pues a partir de ahí es fundamental encontrar un socio que pueda proporcionar una variedad de soluciones comerciales y que pueda ayudarlos a diseñar un traje a la medida. Ya sea click & collect, una dark store, un punto de venta o algo totalmente distinto.

Este es uno de los puntos centrales para iniciar la estrategia intralogística este 2022, un año con nuevas circunstancias a las que hay que aprender a adaptarse optimizando los recursos con los que se cuenta para lograr una verdadera eficiencia operativa en los sistemas intralogísticos, y así, lograr la satisfacción del cliente final.

Te invito a leer mi columna anterior: Optimizar el almacén, clave para el crecimiento de las empresas de retail

Felipe Reséndiz actualmente es director general en Dematic

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