La configuración de tipo de transporte terrestre en la última milla

Uno de los elementos más críticos a la hora de generar eficiencias en tiempo, costo y emisiones de CO2 durante el proceso de distribución de última milla, es la selección del tipo de vehículo idóneo para realizar las rutas. Las redes logísticas colaborativas disponen de una amplia variedad de vehículos, desde bicicletas y motos, hasta carros particulares y camiones de hasta 8 toneladas, que permiten usar vehículos ligeros para rutas de poco kilometraje y vehículos pesados y motorizados para rutas más largas o con productos de gran volumen/peso. De esta forma se emite la menor cantidad de CO2 posible, disminuye los tiempos de entrega y optimiza el VFR (vehicle fill rate).

Adicional a la variedad de vehículos, un tema relevante son los algoritmos de ruta óptima que garantizan rutas donde se minimiza la cantidad de kilómetros recorridos bajo unas restricciones como puede ser la capacidad del vehículo o ventanas temporales de entrega. Como un elemento adicional a los algoritmos tradicionales, es fundamental dejar que la misma tecnología defina cuál es el vehículo idóneo para realizar la ruta y no un humano como se hace tradicionalmente.

Generalmente los algoritmos, basados en restricciones a la circulación de determinado tipo de unidades, capacidad por volumen o peso, distancias a recorrer, entre otras variables, asignan las rutas según 2 categorías de vehículos.

a) Vehículos Livianos: que pueden ser desde peatonales, bicicletas manuales o eléctricas, scooter manuales o eléctricos, motocicletas o vehículos de capacidad máxima de 800 kg de carga.

b) Vehículos Pesados: Vehículos de más de 800 kg, que incluyen vans, camionetas pequeñas, vehículos de 1.5 toneladas y todas aquellas unidades que van hasta las 3.5 toneladas.

Esta variedad de vehículos aplica tanto para envíos exprés, como para envíos Same day/Next day (SND), siendo lo más común para exprés los livianos y para SND los pesados, sin limitación para cada tipo de servicio.

Lo anterior no impide que para cierto tipo de productos se lleguen a utilizar vehículos de mayor capacidad y dimensiones.

Finalmente, cabe destacar que no existe una regla escrita en cuanto a los tipos de medios de transporte; sin embargo, los criterios y factores antes descritos, hacen que para las empresas, la última milla presenta unos de los retos más grandes dentro de la logística, dada la diversidad y complejidad de productos, tiempos de entrega, expectativas de los clientes, eficiencia y visibilidad en todo momento de los envíos, lo que hace que el medio de transporte se convierta en uno de los elementos fundamentales de la distribución urbana.

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Juan Pablo Pineda actualmente es Chief Operating Officer en Mensajeros Urbanos

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