Buque autónomo “VN Rebel” concluye exitosamente pruebas MASS en Francia

Durante la pasada sesión 101 del Comité de Seguridad Marítima de la Organización Marítima Internacional se aprobaron los lineamientos interinos para las pruebas de MASS (MSC.1/Circ.1604) o por sus siglas en inglés “Maritime Autonomous Surface Ships” (Buques Autónomos Marítimos de Superficie). Estos lineamientos persiguen el objetivo de la unificación en la regulación de las autoridades de los distintos países para garantizar la seguridad en el uso de estas naves.

En septiembre del año pasado, la compañía francesa SEAOWL siguiendo los lineamientos antes citados concretó con éxito las pruebas de un buque autónomo denominado VN Rebel que mide 80 metros de largo; lo anterior fue llevado a cabo en el puerto de Toulon, Francia, y de manera remota fue controlado a poco más de 800 kilómetros desde una de las salas de la Escuela Politécnica de París.

Acorde a los lineamientos MASS, los resultados de las pruebas fueron compartidos para ayudar a contribuir con la experiencia y conocimientos a una mejor regulación para estos novedosos medios de transporte.

Para ahondar más en detalle, la compañía francesa responsable, SEAOWL, desarrolló lo que llaman ROSS o “Remotely Operated Service at Sea” que podemos traducir como servicio marítimo remotamente operado, en el cual tiene como propósito, entre otros, el de realizar travesías continuas de abastecimiento y transporte de personal en los campos petroleros del oeste de África sin la necesidad de personal, ahorrando esos costos a las empresas navieras.

Lo notable del VN Rebel es que es una embarcación de 2016 que fue usado como remolcador en el Mediterráneo y que fue reacondicionada para operar de manera remota dándole así su autonomía, ya que por medio de cámaras y sensores provee de la información necesaria al piloto para dar impulso y control de la nave mediante comandos a distancia que se envían por un sistema redundante de transmisión de datos llamado MARLINK.

Es preciso comentar que el sistema es redundante y que aun cuando el enlace caiga, existe un respaldo y por si fuera poco también cuenta con un mecanismo de seguridad para el caso que no pueda recibir comandos a distancia, ya que el buque no cuenta con inteligencia artificial que se haga cargo de la navegación por sí mismo.

Todas estas pruebas hechas por la compañía francesa han sido supervisadas por el Ministerio del Mar, autoridad marítima de ese país y por la casa calificadora Bureau Veritas ya desde años atrás, además de haber encontrado apoyo en la Agencia Francesa del Medio Ambiente y Energía (ADEME).

Por lo que hace a estas pruebas se ha comprobado que es posible la navegación exitosa de buques controlados a distancia, pero debemos recordar que el gran reto que tienen estas embarcaciones es en 3 principales rubros a saber: a) enlace de datos, b) cyber seguridad y c) integridad de todo el sistema en su conjunto.

Debemos de hacer una breve explicación del porqué cada uno de estos 3 puntos son tan importantes para la viabilidad de proyectos como estos y podemos, por inicio, referirnos al enlace de datos, ya que es el camino por el cual transita la información recolectada por las cámaras y sensores hasta el puente de mando virtual a distancia y también el camino de regreso de la información con los comandos. En esto entra la latencia, que es la velocidad a la cual se da este tránsito de ida y vuelta de información y comandos para que se pueda navegar ágilmente la nave.

Para ejemplificar lo anterior debemos de imaginar que durante una tormenta en la cual la estabilidad de los enlaces peligre y se requiera la rápida maniobra, mientras que la latencia retrase estas señales por varios segundos, podría ser la diferencia entre la continuidad de la vida de la nave o el hundimiento seguro.

Por otra parte, el segundo de los puntos planteados es la cyber seguridad, ya que la nave está constantemente expuesta a ser secuestrada por piratas informáticos o simplemente expuesta a virus informáticos que la inhabiliten e impidan su travesía alterando las cadenas de suministro.

Por último, se debe de tener una integridad absoluta de todo el sistema. Sería impensable que el sistema pudiese operar de manera segura si algunos sensores no operaran de manera correcta o si las señales audiovisuales no llegaran a la cabina de control.

Lo que es un hecho es que los grandes avances de la ciencia moderna ya han hecho posible la viabilidad de estos viajes, sobre todo porque durante estas pruebas se contaba con tripulación que no intervino en la navegación, pero sí estuvo pendiente de cualquier fallo y los resultados fueron exitosos.

Hay aún mucho trabajo legislativo internacional que se debe hacer para regular estas naves, pero se espera que la autoridad marítima francesa pueda, si se concluye todo con éxito, abanderar el buque VN Rebel en un futuro no muy lejano.

Te invito a consultar mi columna anterior: La crisis de los marinos en el mundo

Bernardo Melo actualmente socio senior en Melo Abogados

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Fuente de foto: Wikimedia Commons

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