Ciberseguridad en la industria aérea, una conversación necesaria

Asegurarse que los procedimientos adecuados de ciberseguridad se encuentran disponibles en los aeropuertos y toda la infraestructura de apoyo es crítico para mantener las operaciones en cada aspecto de esta industria, desde el Wi-Fi hasta los dispositivos de Internet de la Cosas (IoT), un ciberataque podría causar una interrupción generalizada en las operaciones e incluso la pérdida de vidas humanas.

A medida que el mundo comienza a retomar el ritmo, los viajes están en el horizonte una vez más, y con ellos los ciberataques. ¿Cómo puede mantenerse segura la industria aérea?

Imagine esto: la torre de control de un aeropuerto es atacada y comienza a proporcionar indicaciones incorrectas a los pilotos que aterrizan o despegan. O tal vez las cámaras de seguridad del mismo aeropuerto son hackeadas y apagadas solo por un minuto, el tiempo suficiente para que un delincuente introduzca de contrabando algo peligroso en un vuelo. O simplemente, quizás se puede hacer pública la información privada de cientos de miles de viajeros. Estos ejemplos son solo una pequeña muestra de los peligros que podría representar un ciberataque en la industria aeronáutica.

La industria aeronáutica, siempre atractiva para los ciberdelincuentes

Para los hackers y los ciberdelincuentes, la industria aérea es un objetivo cada vez más atractivo. Especialmente a través de ransomware, el objetivo principal de la mayoría de los ataques es puramente financiero; sin embargo, como se demostró en el reciente ataque al Colonial Pipeline, el riesgo de daños colaterales es alto. Las consecuencias de un ciberataque ya no se limitan a meras violaciones de datos o encriptación de archivos: los riesgos de interrupciones operativas son muy reales y, en la industria aeronáutica, los profesionales de la seguridad simplemente no pueden permitirlo.

Además, la industria no sólo debe asegurarse de que cuenta con las medidas de ciberseguridad adecuadas, sino que también debe exigir a sus proveedores estándares más altos. Un ataque reciente a Singapore Airlines resultó en la liberación de información privada de más de 580,000 usuarios, gracias a un ataque sigiloso y altamente sofisticado que apuntó a la cadena de suministro, infiltrándose en los servidores de un servicio de pasajeros de un proveedor de la aerolínea.

Incidentes como este deben servir como una llamada de atención. Hemos entrado en una nueva era de ciberataques, una en la que ninguna empresa u organización es inmune a las infracciones y que han ido más allá de un problema a escala humana. Es responsabilidad de estas organizaciones reevaluar constantemente sus estrategias de ciberseguridad y apoyarse en las tecnologías disponibles para proteger de manera dinámica a sus usuarios y mantenerse un paso por delante de los ciberdelincuentes.

Garantizar la ciberseguridad en una industria en constante crecimiento y una industria compleja

A pesar de las restricciones de viaje relacionadas con la pandemia, se prevé que la industria aérea vuelva a crecer tan pronto como se levanten las mismas. La Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA) pronosticó que el tránsito aéreo doméstico crecerá a una tasa promedio del 2% cada año durante los próximos 20 años.

Con una mayor conectividad global inevitablemente aumentará la conectividad digital. Esto significa más seguridad, más vigilancia y más infraestructura conectada. Los equipos humanos simplemente no podrán monitorear y detectar amenazas reales en entornos digitales tan complejos por sí mismos. Se requieren soluciones de aprendizaje automático e inteligencia artificial (IA) para aumentar estos equipos y proteger a la industria aeronáutica de rápido crecimiento contra las nuevas ciberamenazas de velocidad y escala.

Con la IA los equipos humanos reciben una visibilidad ampliada que es esencial para garantizar la seguridad en sus entornos digitales. En una industria que funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, durante todo el año, solo la IA de autoaprendizaje es capaz de adaptarse a ese ritmo. La IA no duerme, no descansa y nunca se aleja del escritorio; es capaz de adaptarse y evolucionar a medida que los entornos digitales cambian y crecen. Fundamentalmente, la IA autónoma es capaz de detectar anomalías instantáneamente en redes complejas y ayudar a estos equipos neutralizando estas amenazas de forma autónoma.

Aeropuertos como El Dorado en Bogotá, Colombia han adoptado soluciones de inteligencia artificial para enfrentar los desafíos que presentan la ciberseguridad. Con más de 35 millones de pasajeros al año, El Dorado es el tercer aeropuerto más grande de América. Como una organización con visión de futuro, este aeropuerto reconoció la necesidad de una ciberseguridad de vanguardia para proteger a sus pasajeros y su tecnología, ya que cualquier brecha en el entorno aeroespacial podría ser desastrosa.

Al implementar la tecnología de inteligencia artificial, el equipo no sólo puede detectar y responder de manera autónoma a las amenazas, sino que también está automatizando el proceso de investigación, lo que permite más tiempo para concentrarse en las tareas estratégicas que importan.

En aeropuertos comerciales, aspectos como redes Wi-Fi gratuitas, facturación en línea, sistemas automatizados de facturación de equipaje, pasaportes electrónicos y controles fronterizos no tripulados, son innovaciones que han ayudado a mejorar la eficiencia, pero también son puertos de acceso para ciberdelincuentes que buscarán comprometer un solo dispositivo y luego moverse lateralmente a través de toda la red.

Según el Airports Council International, hay más de 17,000 aeropuertos comerciales en el mundo y esa cifra se eleva a más de 41,000 si consideramos aeródromos y aeródromos militares. Considerado como parte de la infraestructura nacional crítica, dado que el mundo está a punto de abrirse una vez más, garantizar que estos sean seguros se está convirtiendo en una cuestión de seguridad nacional. En la era de la guerra cibernética y los ciberataques patrocinados por estados nacionales, asegurar tanto los aeropuertos comerciales grandes como los aeródromos más pequeños debe ser una prioridad y la solución recae en la inteligencia artificial.

El autor es CTO Americas, Darktrace.

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