Joe Biden y el futuro del comercio mundial

Es para mí un placer escribir para la gran publicación que es T21. En este primer artículo me gustaría tocar un tema del cual me han preguntado mucho últimamente: ¿Qué cambios en materia comercial podemos esperar con la nueva administración de Joe Biden?

La pregunta es sencilla, pero a la vez difícil de responder ya que en campaña un candidato puede presentar alguna postura, pero ya inmerso en las realidades políticas de gobernar pueden cambiar en sustancia y detalles; habiendo establecido esto mi objetivo es explicar los principales retos y posturas de la entrante administración del presidente electo Joseph R. Biden.

Joe Biden iniciará su mandato con el recién puesto en marcha USMCA/T-MEC, negociaciones comerciales con el Reino Unido y Kenia, además de múltiples conflictos comerciales como lo es la guerra comercial con China, conflicto con Francia por la posible imposición de impuestos en servicios digitales, investigación de sección 301 a Vietnam, aranceles impuestos por caso Boeing-Airbus, aranceles de sección 232 a aluminio y acero, además de una relación dañada con aliados y la OMC; todo esto en torno a una economía mundial afectada por la pandemia del COVID-19.

USMCA/T-MEC

Con Joe Biden esperamos más estabilidad y menos sorpresas, sin amenazas de aranceles repentinos y mucho menos de truncar el comercio en el bloque del USMCA/T-MEC; tan importante es la relación comercial que inclusive el presidente Donald Trump, con su asertividad característica, cambió su postura inicial de eliminar el TLCAN por una renegociación que produjo el USMCA/T-MEC.

Es claro que el bloque no se puede quedar sin un tratado de libre comercio. Aun así, esto no significa que no existan tensiones sobre el actual tratado; el 30 de octubre del presente año el comité de finanzas de la Casa de Representantes (House commitee on ways and means) presentó un reporte con lo que textualmente definieron como “preocupaciones graves” sobre la implementación del USMCA/T-MEC, en lo que es un adelanto de las prioridades bajo la administración del presidente electo Joe Biden.

El reporte se enfoca en las provisiones laborales del tratado donde se critica la falta de implementación del grupo de trabajo del gobierno americano, así también la falta de presupuesto del gobierno de México para soportar los compromisos adquiridos.

Al mismo tiempo, se perfilan las primeras controversias entorno al capítulo laboral; Richard Trumka presidente de la AFL–CIO, una de las organizaciones sindicales más importantes de los Estados Unidos, argumenta que México no ha tomado la acción necesaria para fortalecer los sindicatos en el país y promete presentar casos pronto.

En el ámbito de medio ambiente el reporte detalla que el comité aún espera planes de uso de recursos del gobierno americano para asegurar que México cumpla con los compromisos del tratado. Finalmente, el reporte también habla de las reglas de la industria automotriz y cómo la industria de manera general, a pesar de la intensión del tratado de tener más producción en Estados Unidos, sigue invirtiendo considerablemente en México.

Por otro lado, se encuentra en proceso una investigación de sección 201 en mora azul (blueberry). De concluir que existe un impacto al mercado doméstico y asignarse aranceles, México sería afectado ya que es de los principales exportadores en el mundo con su gran producción en estados como Guanajuato y Jalisco.

Estas medidas vienen del plan anunciado por el USTR, Robert Lighthizer, bajo la administración de Donald Trump, de investigar el impacto en el mercado doméstico de producto perecedero mexicano como la ya mencionada mora azul, así como fresa, pimientos, tomate y otros.

Por supuesto la administración de Joe Biden tendría la última palabra en cualquier medida.

China y aranceles a aluminio y acero

Si bien Joe Biden ha criticado la estrategia del actual presidente Donald Trump en materia comercial, expertos y analistas dicen que es poco probable que el presidente electo elimine aranceles de sección 301 a China, dada la influencia del ala progresista del partido demócrata que de manera general es escéptica del comercio exterior y un partido republicano que ha replanteado su postura ante el intercambio comercial internacional durante la administración de Donald Trump, esto hace cambios de manera inmediata poco probable.

Es importante notar que existe una postura compartida por demócratas y republicanos que China representa una amenaza en materia económica y de seguridad nacional.

El conflicto entre las 2 más grandes economías del mundo no terminará, se espera un cambio de estrategia con Joe Biden quien en repetidas ocasiones ha dicho que buscará la multilateralidad para abordar a la potencia asiática; para lograr apoyo de otras grandes economías pudiéramos ver eliminados aranceles al acero y aluminio como un gesto de buena fe.

Actualmente países como México, Corea del Sur y Australia están exentos, pero la Unión Europea y Japón son sujetos a estos y seguramente pedirán sean eliminados.

Siendo la multilateralidad prioridad para el nuevo gobierno americano, será importante reevaluar los acuerdos y tratados de los Estados Unidos; recientemente China, Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y otros 12 países asiáticos firmaron el RCEP (Regional Comprehensive Economic Partnership) que abarca un tercio del PIB mundial; Estados Unidos no es parte de este acuerdo.

El tratado es significativo en el mensaje que contiene, donde países como Japón y Corea del Sur, aliados de los Estados Unidos, muestran un acercamiento económico con China. Según expertos el tratado en sustancia no es revolucionario ya que de manera general tiene un alcance menor al del CPTPP e India decidió abandonarlo; aun así, pone presión a Joe Biden de reconsiderar unirse al CPTPP como un contrapeso a la influencia de China en la región.

Caso Boeing–Airbus

El caso Boeing–Airbus se extiende a más de 15 años donde Estados Unidos y la Unión Europea disputan el uso de subsidios en la industria aeroespacial. Ambos presentaron casos en contra del otro ante la OMC alrededor del 2004 y después de casi 16 años de litigio, en octubre del 2019 la OMC fallo a favor de Estados Unidos y Boeing determinando que subsidios europeos a Airbus eran indebidos, dándoles la posibilidad de aplicar aranceles por un valor de 7.5 miles de millones de dólares de importaciones. Estados Unidos procedió a aplicar aranceles en múltiples productos europeos.

En la segunda parte del caso, la OMC encuentra que también el uso de subsidios por los Estados Unidos no fue conforme a reglas del organismo habilitando a la Unión Europea de responder con aranceles en un total de 4,000 millones de dólares de importaciones americanas. El 10 de noviembre del presente año la Unión Europea impuso aranceles en productos de los Estados Unidos.

La Unión Europea y Estados Unidos tienen un reto mayor en el desarrollo de la china COMAC como un competidor con alta participación del gobierno chino, sin duda la industria necesita un acuerdo en la aplicación de subsidios y apoyo gubernamental. El conflicto actual es una distracción ante este mayor reto que tendrá la administración de Joe Biden.

La OMC y la elección de su nuevo director general

El organismo es sujeto a fuertes críticas por no lograr avances en las últimas décadas, además de permitir el ascenso de China como economía de no mercado sin una actualización en sus reglas para evitar su abuso.

Recientemente el USTR, Robert Lighthizer, en artículo para el Wall Street Journal, delineó los cambios que deben llegar a la OMC según la perspectiva de la administración de Donald Trump.

Lighthizer escribe que como primer punto los miembros deben de determinar el nivel de aranceles que aplicarán a los demás miembros, preferentemente un nivel “bajo” como los de los países desarrollados, excepciones serían mínimas.

Segundo, tratados de libre comercio deben de existir solo para lograr integración regional como lo es el USMCA/T-MEC o el de la Unión Europea, no se debe tener tratados de libre comercio para evadir criterios de “nación más favorecida”, pilar de la OMC.

Tercero, grandes países no deben tener acceso a criterios de “en vías de desarrollo” que les permite trato especial ante requisitos de la OMC, no los menciona, pero antes ha criticado a China e India por esto.

Cuarto, la OMC debe tener reglas claras para contrarrestar las políticas de “no mercado” por parte de China como lo son subsidios, transferencias de tecnología y la actividad del estado en su economía.

Recientemente las tensiones entre los Estados Unidos y la OMC aumentaron con el fallo del organismo que encontró que los aranceles de sección 301 a productos chinos fueron impuestos de manera contraria a sus reglas; el mismo fue apelado por el USTR, Robert Lighthizer. Este acto lo envió al mecanismo de apelación el cual está paralizado desde diciembre del 2019 al no tener suficientes jueces para su funcionamiento, justamente por bloqueo de candidatos por los Estados Unidos que argumenta que el mecanismo no cumple su función al crear reglas en lugar de interpretarlas.

Otro importante será la elección del nuevo director general de la OMC, actualmente Ngozi Okonjo-Iweala, de Nigeria, es la candidata propuesta por la membresía a excepción de los Estados Unidos que argumenta que la candidata Yoo Myung-hee, de Corea del Sur, tiene más experiencia y, por lo tanto, es una mejor opción.

La elección del director general típicamente es por consenso, donde los 164 miembros deben estar de acuerdo en el candidato; ante el desacuerdo de los Estados Unidos se planteó proceder con un voto para después cambiar la postura y esperar por una nueva dirección de la administración entrante de los Estados Unidos.

Es para mí claro que temas de carácter laboral, medio ambiente y posibles acciones en torno al perecedero mexicano, serán de los principales a observar con la entrante administración y los más grandes retos para México.

Los Estados Unidos también tendrán que decidir su postura ante el fallo de la OMC en aranceles de sección 301 a China, el mecanismo de apelación y la elección del nuevo Director General del organismo.

Además, tiene una ardua tarea de manejar a la creciente potencia que es China, reconciliar diferencias con sus aliados y renovar el funcionamiento de la OMC para que sea más relevante y efectiva, no será fácil, pero sí vital para la continua estabilidad y prosperidad ante una economía mundial ya afectada por la pandemia del COVID-19.

Mucha suerte para Joe Biden y mis deseos que continúe trabajando para incrementar y mejorar el comercio exterior en nuestra gran región. No es benéfico antagonizar o impedir el comercio con México, por el contrario, juntos en el bloque y con otros aliados será más efectivo abordar a China por sus abusos a las normas internacionales del comercio exterior, este es el gran reto para los Estados Unidos.

Comenta y sigue a Adrián González en LinkedIn

Comenta y síguenos en Twitter: @GrupoT21

  • Consulta la edición electrónica de la revista T21 de diciembre en este link
  • Suscríbete aquí al boletín de noticias de T21
  • Solicita tu suscripción a la revista impresa en: suscripciones@t21.com.mx