La cadena de suministro del futuro con miras al siguiente reto: vacunar al mundo. Parte III

Cumplida la primera semana del octavo mes de pandemia, abrimos el periódico con la nota de que la vacuna de Pfizer tiene un 90% de efectividad y en este contexto debemos plantearnos: ¿cómo será su distribución en México y cuál será su nivel de confianza en el país?

La logística en la cadena de suministro: Flexibilidad y Confiabilidad

Cubierto el objetivo de contar con una vacuna confiable y lista, deberemos pensar en una logística flexible. Imaginemos el siguiente escenario: la población mexicana se ha acercado a los centros de salud públicos para tener acceso a las vacunas de la campaña contra la Influenza, lo cual nos hace pensar que la aceptación de la población será positiva hacia la vacuna contra la COVID-19.

Y es en este punto, la distribución, donde debemos reforzar el esfuerzo de nuestra cadena de suministro. La industria farmacéutica y las autoridades sanitarias están coordinando sus esfuerzos para ligar la salida de lotes de producción a planes de ejecución de logística de distribución. Algo adicional falta en esta ecuación: la experiencia del usuario final. En este sentido, la confianza se vuelve importante en la ejecución de la cadena de suministro y más cuando hablamos de la seguridad de una vacuna que nos dará una llave más para reintegrarnos como comunidad e ir moviendo el botón de circulación humana.

La experiencia que el gobierno e instituciones sanitarias puedan entregar es crítica para crear el nivel de confianza con toda la población. Por ello la gestión logística de la vacuna, su cadena de frío, el volumen de producto a distribuir en cado uno de los centros de vacunación, debe ser cuidada al mayor nivel de detalle con el objetivo de evitar cualquier motivo de desconfianza en los receptores; así como la mitigación de efectos secundarios no deseados.

La logística está en los detalles: tecnología que habilite flexibilidad al corazón del proceso

Con el fin de que podamos contar con este nivel de detalle y apoyar a generar confianza y credibilidad dentro del ciclo de experiencia, se deben considerar los siguientes aspectos:

Simplicidad: la operación efectiva de las tareas de vacunación debe buscar eliminar las barreras que eviten comunicación de los participantes con las cuadrillas y/o responsables de las tareas de vacunación. Los gobiernos e instituciones que han trabajado exhaustivamente en poner herramientas de comunicación (aplicaciones móviles, mensajes de texto) para identificar focos de atención en la pandemia podrán también apalancarlos para hacer procesos de pruebas, programación de aplicaciones y seguimiento. Al tener este contacto bidireccional, se incrementa el interés y se podrá generar una reacción positiva durante toda la campaña de vacunación.

Flexibilidad: durante esta pandemia hemos visto cómo las circunstancias pueden cambiar rápidamente de un día a otro debido a nueva información o al desarrollo de las investigaciones médicas. Durante la campaña todos los actores (instituciones sanitarias y gobierno) deberán contar con plataformas que les permitan contar con visibilidad en tiempo real para tomar decisiones informadas de último momento.

Escalabilidad: al seguir una estrategia de olas de aplicación, se necesita que el proceso y seguimiento puedan seguir el ritmo. A medida que la cadena de suministro pueda brindar información se podrá entender variables cómo: volúmenes/dosis requeridas, condiciones de cadena de frío en cada uno de los estados (distribución primaria, distribución secundaria, almacenamiento).

La logística y el manejo del riesgo

A medida que vamos caminando hacia el “nuevo comienzo” (pues ya estamos en la “nueva normalidad”), otra área vital a considerar es la gestión del riesgo. ¿Qué significa riesgo en logística? Su significado va íntimamente ligado en cómo, cuándo y en qué condiciones harán llegar el producto hacia el consumidor final.

Durante varias sesiones que hemos tenido con clientes, así como participando en los distintos foros de conversación, más de uno ha admitido que el no vigilar el riesgo que conlleva tener proveedores en Asia / Europa puede provocar una disrupción importante en el arribo de materias primas y, por ende, puede terminar en duplicar el costo de transporte para hacer llegar materia prima local o productos finales con el consumidor, comprometiendo niveles de servicio acordados.

Un ejemplo aún más allegado a nuestras redes logísticas: distribución primaria y secundaria con disrupciones derivadas del semáforo sanitario. Las compañías tuvieron que demostrar un compromiso de responsabilidad social mucho más fuerte que en años anteriores donde las que fueron segmentadas como “industria no esencial” prestaron apoyo en forma de donativo, en especial para mantener o salvaguardar requerimientos específicos.

Para este 2021, la logística deberá tener en cuenta potenciales cambios en cuanto a la red de distribución (centros de almacenamiento, rutas definidas) que planteen reducir el tiempo de entrega y mitigar los riesgos que impactan niveles de servicio u otros indicadores (como OTIF).

Si bien alguno de los cambios puede representar un incremento repentino en costos o inversiones, a la larga traerá un beneficio mayor: el bienestar de nuestros colaboradores, proveedores, clientes y consumidores finales.

A manera de cierre sobre esta entrega ¿cómo vacunar al mundo?, podemos llegar a la conclusión: aprovecha el momento. Efectivamente, estamos en una crisis de la que podemos obtener grandes aprendizajes para nuestra cadena de suministro. Ejemplos que podemos apuntalar en este sentido son: empresas de consumo/distribución (Amazon), empresas de la industria automotriz (BMW) o venta al detalle (H&M) que han adoptado conceptos como 1) integrar a su red logística proveedores locales que permitan maniobrar disrupciones por contingencia sanitaria, 2) servicios de valor agregado “personalizados” a la necesidades de distribución de sus clientes o consumidores finales que a su vez permiten aterrizar el concepto de colaboración B2B2C (gestión de eventos, alertas entre distintos actores).

La cadena de suministro no ha parado, aprende, se reinventa y se focaliza en solucionar los retos a los que se enfrenta.

Continuemos la conversación en diciembre, donde desarrollaremos cómo el concepto de sustentabilidad en la cadena de suministro del 2021.

Revisa mi columna anterior: La cadena de suministro del futuro con miras al siguiente reto: vacunar al mundo. Parte II

Te invito a que mantengamos contacto a través de t21.com.mx y en mi red social de LinkedIn: encuéntrame como Ana Cristina Nuñez.

Comenta y síguenos en Twitter: @GrupoT21

  • Consulta la edición electrónica de la revista T21 de noviembre en este link
  • Suscríbete aquí al boletín de noticias de T21
  • Solicita tu suscripción a la revista impresa en: suscripciones@t21.com.mx