Sur-sureste de México: La oportunidad en el T-MEC

Uno de los objetivos del nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será el de posicionar a la región de Norteamérica como una plataforma logística global de alto valor agregado, para ello es importante ver el comportamiento de la inversión extranjera, las exportaciones y de los corredores industriales en México.

En el caso del norte del país los efectos del libre comercio y de la atracción de inversión extranjera directa (IED) fueron casi inmediatos; hoy los estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Baja California son los más exportadores de toda la República Mexicana y han logrado mantener corredores industriales relevantes en los sectores maquiladores y manufactureros.

Por otra parte, el centro del país, el cinturón conformado por Ciudad de México, Estado de México, Tlaxcala y Puebla continúa con una representación considerable dentro de los sectores automotriz, farmacéutico, agroalimentario y de autopartes, mismos que le permiten entrar en las Cadenas Globales de Valor (CGV).

El crecimiento más acelerado se encuentra en el bajío mexicano, los estados de Querétaro, Aguascalientes, San Luis Potosí y Guanajuato han entrado con gran fuerza en el panorama del comercio exterior, debido a una fórmula inequívoca para el éxito en la incursión de los mercados internacionales, y es la conformada por la atracción de IED para posteriormente colocar sus productos en la exportación.

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Además, en el bajío mexicano destaca el caso de Querétaro con sus estrategias de triple hélice (programas hechos a la medida entre sector privado, sector público y sector académico) diseñadas para la industria aeronáutica y aeroespacial. En suma, un círculo virtuoso de la economía que tiene su razón de ser en encontrar la vocación productiva de los estados, y en encontrar las ventajas competitivas de cada región del país.

Sur-sureste, el camino rumbo al T-MEC

Por otro lado, el sur-sureste mexicano se encuentra vinculado tradicionalmente con las actividades de la industria energética y la generación de petróleo y gas, sin embargo, en la actual coyuntura derivada de la crisis del COVID-19, y ante la ratificación del T-MEC, se abren ventanas de oportunidad muy interesantes para esta región del país.

Los estados de Veracruz, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Campeche y Yucatán cuentan con vastos recursos naturales y una rica variedad de alimentos provenientes del campo, tales como el café, limón, mango, piña, tabaco, vainilla y productos frescos del mar.

El gran reto de los estados del sur de México es el de colocar sus productos e industrias agroalimentarias con los grandes mercados internacionales, y aquí se requieren varias estrategias que incluyen a la logística y a la inteligencia de negocios como elementos indispensables para lograr proyectos exitosos.

Diversificación de mercado dentro de Estados Unidos

Al observar las cifras del comercio bilateral entre México y Estados Unidos resulta evidente la enorme dimensión de exportarle a nuestro vecino del norte alrededor del 80% de nuestras mercancías destinadas al comercio exterior.

Sin embargo, al poner atención a dichas cifras resalta que solo algunos estados de la Unión Americana concentran la mayoría de las importaciones provenientes de México. En pocas palabras, entre Texas (29.12%), California (13.24%), Arizona y Nuevo México acaparan gran parte de esa cuota de mercado, y son básicamente estados fronterizos.

Para hacer una mejor inteligencia de negocios, habrá que observar a los estados de la costa este de los Estados Unidos, tales como Nueva York, Pensilvania, Washington e inclusive la Florida, ya que son mercados importantes y con gran poder adquisitivo, pero no hemos afianzado nuestra entrada a esa región estratégica y por ello es prioritario la diversificación dentro de los mismos Estados Unidos.

Logística para el sur-sureste y beneficios del T-MEC

El reto de conectar al sur-sureste de nuestro país con la costa este de los Estados Unidos tiene su principal enfoque en la logística internacional y en los medios de transporte requeridos para llegar de forma muy competitiva a esos mercados.

La creación, diseño y fortalecimiento de nuevas rutas marítimas es fundamental para lograr ese objetivo. La utilización del transporte marítimo es una puerta de entrada para toda la agroindustria del sur, y tiene ventajas como la optimización de costos, tiempos y recursos.

Las potenciales conexiones entre Tuxpan–Tampa Bay, Coatzacoalcos-Mobile, Progreso–Houston, o Veracruz-Philadelphia, son solo algunos ejemplos de esas alternativas de logística marítima.

En un mismo sentido, el T-MEC ya es una herramienta probada por una parte del país, ahora es turno del sureste mexicano para sacar un mayor provecho del acuerdo comercial y abrir paso hacia una democratización de las exportaciones.

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