Integración de un almacén de planta de producción en la cadena de suministro

Generalmente cuando se planea la construcción o ampliación de un complejo productivo, una de las últimas cosas en que se piensa es en diseñar e integrar un almacén que sirva de centro de distribución para el producto terminado.

Esto tiene sentido si nos atenemos a la teoría de buscar el menor nivel de inventario en el sistema, sin embargo, esto no siempre es posible y generalmente los problemas de saturación del producto terminado, los paros de planta (causados o no por la misma saturación) y las malas condiciones de almacenaje son una constante en las bodegas de planta.

Una situación típica en una fábrica es que el área productiva cuente con un nivel alto de inversión y automatización, pero una vez que el producto es empacado, la situación cambia por completo.

En las bodegas de embarque el espacio es insuficiente, la mayoría de los procesos son manuales y no se pone la misma atención que en el área productiva. Para la planta el tener el producto dentro de sus instalaciones representa un gasto que no están dispuestos a asumir, su prioridad es embarcar hacia otro punto de la cadena y “cumplir” con su misión de producir.

Hasta este punto, y con respecto a lo descrito anteriormente, podría considerarse una situación normal que las empresas quieran producir mucho y gastar lo menos posible en aspectos logísticos (entendiendo por estos aspectos la administración de las operaciones realizadas para entregar y preparar pedidos, la operación de centros de distribución, bodegas, el transporte y la entrega de productos).

Sin embargo, esto lleva a las compañías a tener una visión parcial de la situación “no ver la película completa” y por querer reducir ciertos costos dentro de la planta, los costos totales de manejo y distribución llegan a ser mucho mayores.

Pongamos de ejemplo una planta que produce mercancía de alta rotación y mucho volumen, con su centro de distribución lejos de la fábrica y la mayoría de sus clientes ordenando generalmente unidades completas de transporte.

Lo que pasaría bajo la lógica antes mencionada es que la empresa podría estar haciendo que su producto sea manipulado un mayor número de veces que las necesarias, dedicando mayores recursos al movimiento de la mercancía en cada nodo de la red.

Si ya sus clientes piden camiones completos lo ideal es que la mercancía salga directa de planta, pero muchas veces la falta de espacio y de procesos adecuados dentro de la bodega de planta hacen imposible esta tarea.

Un buen punto para empezar a revisar nuestra red e integrar a la planta dentro del sistema de distribución, son precisamente estos clientes que piden grandes pedidos los cuales se pueden abastecer fácilmente desde el origen de la producción sin necesidad de que pasen por un nodo adicional de la red de distribución.

Otro tema son los clientes pequeños que requieren un mayor nivel de detalle en sus pedidos y una mayor permeabilidad dentro de las ciudades. Para estos casos todo dependerá de la ubicación de la planta, es decir la distancia a los centros de consumo, el espacio disponible para hacer la operación logística dentro de la planta y la posibilidad de contar con un Cross Dock cerca de los puntos de mayor distribución.

Cada industria es diferente y es necesario realizar un estudio más a detalle de las situaciones particulares, no a todas las empresas ni industrias les servirá este esquema, pero existe un potencial muy importante en revisar la red contemplando un nodo de distribución en la fábrica.

En un mundo tan competitivo, como en el que vivimos actualmente, las organizaciones deben estar completamente integradas; siempre pensando en cómo sus decisiones afectan a toda la cadena, en los costos totales y en la satisfacción de los clientes.

Es importante que se deje de hablar de bodegas de producto dentro de las fábricas y empezar a pensar en centros de distribución. El primer paso en esta integración debe pasar forzosamente por contar con la información completa que permita la toma de decisiones oportunas, alinear la producción a las necesidades del cliente y a la capacidad de la red de distribución para hacer llegar el producto a todos los puntos de entrega.

Ver al centro de distribución de planta como un elemento estratégico dentro de la cadena de suministro nos puede ayudar a generar una ventaja competitiva y atender mejor a los clientes con un mejor nivel de servicio, entregando los productos de una manera más efectiva.

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