Minimizando el riesgo y maximizando oportunidades para cadenas de suministro resilientes

Dando continuidad al concepto de resiliencia que conversamos en nuestro artículo anterior, ahora debemos centrarnos en cómo estamos minimizando el riesgo de nuestra cadena de suministro.

En el actual contexto, muchos de los riesgos han sido disparados por diferentes eventos como faltantes de equipo médico y de protección, ya sea en respiradores o cubrebocas, compras de pánico de bienes de consumo desde sanitizantes, pasando por el famoso caso del papel de baño, hasta medicamentos para distintos cuadros de influenza y/o restricciones logísticas por disponibilidad de unidades u operadores.

Entonces, ¿cómo mitigamos el riesgo de nuestra cadena? Para ello, revisemos las prácticas de los líderes de diferentes industrias para apalancarlas a nuestros casos:

1. Economía de la experiencia. Hoy más que nunca la experiencia de nuestros clientes y colaboradores se vuelve un punto neural. Nuestros clientes nos piden visibilidad sobre cómo estamos atendiendo sus pedidos y muchos de ellos a través de alertas predefinidas y orientadas a las distintos canales. Esta experiencia no sólo está enfocada al producto sino a toda la cadena de valor involucrada.

2. Colaboración e información en tiempo real. El trabajo en equipo con nuestros proveedores, centro productivos y distribución nos permite tener la flexibilidad e información requerida para tomar decisiones informadas. Si tenemos capacidad de monetizar los modelos o simulaciones de planeación o logística de la cadena de suministro, podremos asegurar procesos eficientes y rentables.

3. Uso de tecnología inteligente. De acuerdo con el estudio Surviving and Thriving: How Supply Chain leaders minimize risk and maximize opportunities, elaborado por Oxford Economics, al implementar soluciones tecnológicas en los distintos pilares de la cadena de suministro, se obtienen beneficios como modelos de operación ágiles con la capacidad de atender la demanda de los clientes, a pesar de los picos que esta temporada ha presentado.

¿Cuál es la fórmula ideal para maximizar nuestra operación de cadena de suministro?

Se trata de una fórmula que permita un ciclo del diseño a la operación colaborativa, donde podamos crear productos –por ejemplo, en esta coyuntura equipos médicos– desde cualquier lugar de forma consistente con la guía colaborativa de proveedores; tener la capacidad de realizar distintos modelos de planificación para tomar la decisión de qué zonas y clientes los requieren, además de balancear mi capacidad de suministro para atender la demanda entendiendo los costos involucrados.

Contar con tableros que me permitan entender con qué servicios logísticos cuento para poder entregar en tiempo y forma, al tiempo que puedan ser utilizados por el sistema de salud nacional.

Para nombrar un ejemplo en el suministro de equipamiento médico podemos destacar a makersmexico.org, organización no gubernamental que ha unido esfuerzos con la sociedad civil para conectar proveedores con aquellas instituciones de salud que requieran equipo.

Cobertura especial: COVID-19 y su impacto en la cadena de suministro

En casos como estos vemos cómo la colaboración, diseño a distancia, planeación y manufactura distribuida son potencializados a través de la tecnología para poder entregar a los grupos de apoyo que lo requieran. También hemos visto compañías como L’Óreal México, Grupo Modelo o Xerox que han ajustado sus planes y plantas para poder suministrar lotes de gel antibacterial.

Asimismo, en la última edición de SAP NOW tuvimos el gusto de escuchar a Genomma Lab hablar de cómo su cadena de suministro, apalancada de tecnología de automatización de almacenes sobre Extended Warehouse Management, simplifica la operación de sus centros de distribución a lo largo y ancho del país, al tiempo que ha mejorado en un 60% la comunicación entre distintas áreas de la empresa sin importar la distancia o donde se encuentren trabajando.

Esta misma estrategia le ha permitido atender las necesidades que el mercado le demanda en este momento, con la visibilidad de ejecución de su cadena de suministro.

En los casos mencionados anteriormente, el común denominador para potenciar la colaboración a distancia y minimizar los riesgos de las cadenas de suministro ha sido la tecnología. Pero, ¿todos somos capaces de hacer estos ajustes en nuestra operación? ¿en verdad somos tan flexibles? La respuesta es sí y lo estamos haciendo cada día en las distintas industrias en las que estamos participando.

Comenta con Ana Núñez en: @acnunezg / @sapnoticiasmx

Revisa el artículo anterior de Ana Núñez: Construyendo la cadena de suministro resiliente en tiempos de contingencia

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