Retos actuales del autotransporte de carga

El transporte de carga terrestre en México está afrontando nuevos retos, no solo por la inseguridad y la feroz competencia que existe, también por el aumento en el precio de los combustibles, cambios en las regulaciones y problemas macroeconómicos. Mucha es la incertidumbre en temas comerciales que se viven en Norteamérica en su conjunto aún y con el T-MEC que está por entrar en vigor.

Los factores mencionados anteriormente son de índole externo, pero cada empresa tiene importantes retos internos que afrontar para así, contener los riesgos que suponen estos cambios; la pregunta es: ¿están preparadas las pequeñas y medianas empresas para estos desafíos?

A continuación presento lo que a mí parecer son las áreas más importantes que requieren atención, para que una compañía pueda mantenerse competitiva en un entorno tan hostil.

Estructura organizacional

En México solo dos de cada 10 empresas familiares sobreviven a la tercera generación. No importa si la empresa es pequeña o mediana, si la empresa es familiar o tiene varios accionistas, siempre es muy saludable tomar el modelo de “Gobierno Corporativo” en el cual se establecen Juntas Directivas, Consejos de Administración, etc.

Estas estructuras velan por los intereses de los dueños y/o accionistas. Comúnmente se piensa que este esquema es solo para grandes empresas, pero no hay nada más alejado de la realidad, una estructura así se puede replicar de manera satisfactoria sin necesidad de realizar un gran esfuerzo o inversión.

Recursos humanos

Uno de los retos más grandes de la industria del transporte en México es la escasez de operadores de carretera, todo esto es originado por la fuga de talento hacia Estados Unidos, la inseguridad y las prolongadas jornadas de trabajo; actualmente la cantidad de capital humano disponible está mermada y el desafío es mayúsculo, ya que algunas empresas tienen una agresiva estrategia de reclutamiento, retención y capacitación de operadores.

Ciertas empresas están alentando a sus trabajadores con bonos por cumplimiento de objetivos, mayores descansos y mejores prestaciones, otras están reclutando trabajadores con “cero experiencia”, brindándoles todo el “Know How” que se necesita para tomar el volante.

Control de combustibles

El combustible representa cerca del 35% de la tarifa que se cobra por transporte, controlar el uso de este vital energético es, a veces, un asunto de vida o muerte, la problemática que vive este tema es muy grande: alza en los costos, robo interno/externo que alimenta a un creciente y sediento mercado negro.

Existen muchas estrategias para mitigar los riesgos, como el esquema de “autoconsumo” para evitar intermediarios, establecer una política de manejo (monitoreando la revoluciones del motor), bonos por consumo para los operadores, hasta sistemas de monitoreo GPS que detectan el uso “anormal” del energético, también puede ser viable migrar al uso de unidades a gas, cuyos riesgos, costos e impacto ambiental son menores, pero implican un reordenamiento importante en las operaciones de la organización.

Control de riesgos

Hablar sobre la delincuencia en las carreteras es, desgraciadamente, muy común en el gremio transportista. Dada la importancia de este flagelo, la empresa debe de contar con un titular de Seguridad/Control de Riesgos. Este encargado (que no necesariamente debe estar dedicado tiempo completo a ello) debe concientizar a la organización sobre los peligros internos y externos, así como salvaguardar la integridad de los operadores y los activos de la compañía; debe establecer políticas encaminadas a regular los siguientes temas: paradas autorizadas, manejo a la defensiva, tecnologías GPS y comunicaciones, dispositivos anti asaltos (entre otros).

También es viable la creación de un Comité de Seguridad el cual funcionará como un consejo que establecerá los objetivos y hará el análisis de los resultados en esta materia.

Finanzas

La cobranza es un punto muy especial que requiere mucho seguimiento. Algunas empresas no tienen políticas encaminadas a la prevención, contención y control de la Cartera Vencida. La rotación de cartera (el tiempo que un cliente tarda en liquidar una factura) se tiene que establecer como un indicador.

Controlar los costos es un tópico que no se aborda con regularidad. Se trata de enfocarse en qué gastos generan valor y cuáles no, por ejemplo: establecer análisis de cuánto factura un camión versus los costos que tiene (sueldo del operador asignado, mantenimiento preventivo/correctivo, llantas, etc.); si la cantidad es deficitaria, tendremos un problema de rentabilidad.

Operaciones

Esta es la espina dorsal de una empresa de transporte, ya que es la generadora de información más grande dentro de la organización. Es recomendable estructurar esta área ya que de ella se desprenden posiciones muy importantes como: programación, despacho, atención a clientes y monitoreo/seguimiento.

De este departamento se obtiene información como: nivel de servicio, encuestas de satisfacción e incidencias, capacidad instalada versus ventas, etc.

Las áreas que se mencionaron anteriormente no son limitantes, existen también otros rubros que pueden ser analizados. Lo importante es que cada una de las áreas genere información que se pueda medir para que, a partir de estas evaluaciones, se establezcan objetivos y que estos tengan una medición periódica.

Desafortunadamente no existe un “Coaching” especializado para las empresas de transporte catalogadas como “Pyme” que les pueda ayudar para poder prolongar la vida de la compañía y salir adelante, ya que para estar a la altura de las exigencias de los clientes es necesario que exista una estructura formal con procesos establecidos.

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