Cadena de suministro "en llamas", ¿cómo evitar una crisis logística?

Desde retrasos en el transporte hasta desastres naturales, las cadenas de suministro son extremadamente vulnerables a cualquier tipo de cambio. En un mercado hiperconectado e impulsado por un consumidor con gustos cambiantes, las empresas requieren de una ejecución eficiente. Cualquier interrupción del suministro a corto plazo puede transformarse rápidamente en un obstáculo importante para el servicio: las entregas se retrasan, las ventas se pierden, crece el descontento de los clientes y esto, al final, genera un daño a las marcas. Es así como de pronto, y en cuestión de minutos, un negocio se encuentra en llamas.

Algunos ejemplos de amenazas que ponen en riesgo la integridad de las cadenas de suministro son la imposición de nuevos aranceles a la importación de productos de consumo y componentes industriales, el acceso limitado a materias primas para desarrollar ciertos productos, así como huelgas que pueden afectar cualquier modo de transporte, en cualquier parte del mundo.

A pesar de que estas situaciones ocurren en todo momento, por todo el mundo, la mayoría de las empresas aún no visualiza estas crisis dentro de las cadenas de suministro y cuando lo hacen, suele ser muy tarde y deben proporcionar una respuesta rápida.

A menudo, el método más usado para tratar de resolver estas crisis es a través de hojas de cálculo u otras herramientas que resultan insuficientes. La peor parte es que los planificadores rara vez tienen visibilidad de la causa y el efecto de las interrupciones en redes de suministro complejas y tampoco pueden colaborar efectivamente con proveedores y transportistas en resoluciones efectivas.

Como resultado de esto, los planificadores dedican en promedio un 70% de su tiempo a las interrupciones de las cadenas de suministro. Esto representa un mal uso de su tiempo y talento, especialmente cuando la mayoría de las empresas consideran que sus planificadores deben dedicar el 75% de su tiempo a la planificación estratégica del suministro y no a la resolución de problemas espontáneos.

Si bien este es un panorama desalentador, la tecnología ha evolucionado lo suficiente como para permitir adelantarnos a este tipo de situaciones y prever una respuesta adecuada a cada problemática. Hoy ya existen sistemas de planificación que detectan posibles interrupciones en tiempo real y notifican a los planificadores, incluso permiten responder de forma autónoma con resoluciones funcionales prescritas para cada problema.

Actualmente, la tecnología es tan avanzada que cuando un planificador comienza su turno, el sistema ya proporciona una lista intuitiva y priorizada de posibles interrupciones en función de los costos y los impactos del servicio, junto con óptimas recomendaciones para las resoluciones. Además, plataformas empresariales permiten que los planificadores colaboren en línea con otros socios industriales y simular resultados.

Las empresas hoy tienen al alcance soluciones tecnológicas disruptivas que les permite contar con información valiosa en tiempo real. Esto no sólo ayuda a que las posibles interrupciones se resuelvan antes de que puedan afectar al negocio, sino también a que el talento humano se enfoque en desarrollar estrategias que permitan que los negocios prosperen en un ambiente cada vez más competitivo.

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