Lázaro y Manzanillo, con posibilidades de ser puertos hub globales

México tiene posibilidades de ubicarse en el mapamundi de los puertos hub en el Pacífico si se dan las facilidades para erigir a Manzanillo, en Colima, o Lázaro Cárdenas, en Michoacán, en un puerto que sea un puente entre las rutas marítimas de Asia con nuestro país y las norte-sur que sirven a Centro y Sudamérica.

Algunas de las condiciones para lograrlo se tienen. Primero, existe suficiente capacidad en terminales de contenedores. En Lázaro Cárdenas, Hutchison Port Holding completó recientemente la segunda etapa de su terminal, con lo cual la capacidad instalada creció a 1 millón 600 mil TEUs. Si a ello agregamos que APM Terminals inició la construcción de la segunda terminal de contenedores, en poco más de un año se tendrá una capacidad sobrada para el tamaño del mercado que se tiene en el puerto. Además, este es el único recinto del continente que tiene un calado de 16.5 metros, suficiente para recibir los buques más grandes que navegan en el mundo.

En Manzanillo la situación es semejante. El año pasado se inauguró una segunda terminal de contenedores propiedad de International Container Terminal Services Inc. (ICTSI), la cual amplió la capacidad de ese puerto hasta casi 3 millones de TEUs y posibilidades de crecer a más de 4 millones.

Ambos puertos, Lázaro Cárdenas un poco más que Manzanillo, están cercanos a las parábolas que en sus rutas de Asia rumbo al Canal de Panamá hacen los barcos que atienden ese mercado. Esto es otra ventaja, dado que una desviación hacia nuestros puertos del Pacífico es viable y el costo que ello representa no es tan relevante para las navieras.

En los tráficos norte-sur que sirven Centro y Sudamérica la posición geográfica de Lázaro y Manzanillo es perfecta para conectar con las rutas de Asia y representan una ventaja en términos de costo y congestionamiento que tienen los puertos de Los Ángeles y Long Beach.

Otra ventaja es que el mercado mexicano representa una base importante de mercado, un elemento significativo para las navieras, que de suyo, muchos de sus viajes se justifican por el mercado local que ya les genera un volumen interesante.

La conectividad de ambos puertos, si bien no es la óptima, está en proceso de mejora en el puerto de Manzanillo; y en Lázaro Cárdenas el problema principalmente está en el cruce ferroviario de la ciudad de Morelia.

Pero aparte de esas condiciones que son positivas, para lograr insertar a los puertos mexicanos como puertos hub entre los tráficos de Asia y Sudamérica, México necesita crear otro tipo de industria de soporte a las compañías navieras, como lo son los astilleros para construcción y reparación naval, el abasto y suministro de combustible a precios internacionales, el aumento de la capacitación con escuelas náuticas y un registro marítimo en donde Panamá nos lleva ventaja y hasta países como Bolivia que no tiene salida al mar han creado con éxito.

Todo ello sería un gran imán para las líneas navieras que sin duda construirían en México grandes puertos de conexión que le ayudarían a nuestro país a beneficiarse de las economías de escala que nos pudiera generar un mayor tráfico de mercancías a través de ellos.

P.D.

Jorge Medina dejó la dirección del segmento intermodal de APM Terminals para ir a la dirección comercial de la Terminal Intermodal de Querétaro (TIQ) que preside José Luis Muñoz. Recientemente la TIQ recibió de parte de la Secretaría de Hacienda el refrendo de su permiso por otros 20 años, ante lo cual el regreso de un ejecutivo que ya trae un fogueo en la operación y las ventas del servicio intermodal luego de pasar por Puerta México, Kansas City Southern México y APM Terminals será de gran ayuda para meter el acelerador a fondo en una terminal que marcha bastante bien.

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