"Manuel" cierra la "autopista de clase mundial"

La infraestructura es determinante para la prosperidad de los países. En México, desde 1989 inició un programa de inversión de modernización de nuestro sistema carretero para llevarlo a otros estándares de desarrollo, a fin de acercar los mercados y mejorar la comunicación entre regiones.

Hacer nueva infraestructura es un gran reto. No sólo hay que invertir importantes recursos en su construcción, sino también en su mantenimiento, lo cual aumenta el gasto corriente por parte de las entidades dedicadas a ello, una vez que entra en operación la nueva infraestructura.

El caso de la autopista Cuernavaca-Acapulco, también conocida como la Autopista del Sol, es emblemático de la importancia que tiene el buen diseño de una carretera ante la difícil orografía de nuestro territorio y los riesgos que ello representa cuando se combina con algún temporal lluvioso como la tormenta "Manuel", que nos demostró nuevamente lo vulnerable que es nuestra infraestructura.

Los problemas que dicha autopista ha tenido desde su inauguración son de sobra conocidos. Esa carretera sufre constantemente deslaves, hundimientos por fallas geológicas y, por lo mismo, aparecen baches que representan un gran riesgo para los automovilistas que circulan por ella.

En 2007, el entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez Kuenzler, nos dijo al término de los trabajos de rehabilitación de esa autopista, en la que se invirtieron 150 millones de dólares, que la misma había quedado como una vía "de clase mundial" al haberse atendido los tramos críticos recurrentes en temporada de lluvias que provocaban los deslaves y hundimientos.

Pero con esta nueva prueba de la naturaleza, estamos viendo que no fue suficiente y que las bajadas de agua desde los cerros que debimos cortar para el trazo de la autopista, con todo y que se revocaron con cemento fueron socavados así como los terraplenes.

“La autopista tiene 20 cortes, no va a ser posible que antes del miércoles la tengamos en servicio. Hoy en la mañana todavía hubo dos deslaves muy importantes”, dijo el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza en entrevista con Radio Fórmula.

Los túneles de acceso a Acapulco, por ejemplo, quedaron totalmente cerrados por los deslaves luego de caer cientos de toneladas de lodo sobre sus entradas, lo cual dificulta también la limpieza y retiro de escombros para liberar la vialidad.

Hoy, el desabasto de alimentos ya se hace presente en Acapulco ante el cierre de muchas tiendas de autoservicio que resultaron inundadas y la falta de comunicación por vía terrestre y aérea complica el suministro y la llegada de la ayuda a los damnificados.

"Manuel" fue una tormenta extraordinaria a su paso por Guerrero, pero junto con el mal diseño de nuestra autopista, nos ha demostrado que ni aún con las reparaciones de 2007 es ella una "autopista de clase mundial".
P.D.

En el tema de los derechos de paso, Kansas City Southern México (KCSM) dará una sorpresa en las próximas semanas en cuanto al uso de los mismos. Se dice que será un parteaguas en lo que respecta al aprovechamiento de estos derechos. Seguiremos informando.

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