Reflexión sobre la métrica en la cadena de suministro

La gestión efectiva de la cadena requiere de una métrica capaz de capturar los datos de rendimiento a lo largo de todas las organizaciones presentes en todos sus eslabones, para alinear la actividad de rendimiento con los objetivos del proceso de la cadena total.

Esta medida necesita que se haga simultáneamente y de forma consistente entre todas las organizaciones que participan en la cadena, para conocer cuál es el valor entregado al cliente final.

Todos los gestores de cadena de suministro reconocemos la importancia de la métrica, pero echamos de menos un marco común adecuado, para desarrollar los indicadores de medida que cumplan con las necesidades y solo algunas empresas disponen de aquellas capaces de capturar el rendimiento a lo largo de todas las organizaciones de la cadena.

La mayoría de estas medidas están desarrolladas de forma aislada y tienen un foco interno o funcional, por lo que, aquello que normalmente se identifica como métrica de la cadena de suministro queda realmente remitido a la medida de las operaciones logísticas internas en contraposición con el proceso de medir ampliamente a todas organizaciones a lo largo de la cadena.

Este problema es consecuencia de la falta de una definición aceptada por la mayoría de los participantes en la cadena y al mantenimiento permanente de una perspectiva interna en contraposición con una visión de rendimiento multiempresa. Por tanto, el foco se centra tan solo en la reducción de costes dentro de una única empresa, más que en maximizar el valor para el consumidor.

Este planteamiento conduce a menudo a la dirección de la empresa en un camino que puede llegar a maximizar su eficiencia local, pero que muy probablemente no afectará positivamente a la eficacia global.

Los gestores de cadena de suministro requerimos de un marco común para desarrollar la métrica de forma que pueda ser consistentemente replicada a lo largo de todas las organizaciones que la componen.

Este marco debería estar basado en los indicadores de valor de la cadena de suministro y en las estrategias empleadas por las diferentes empresas en la misma.

Los gestores de cadena de suministro tenemos que comunicarnos y coordinarnos con ellos, para de esa forma, poder identificar las palancas efectivas en la gestión de los costes que permitan al mismo tiempo alcanzar el nivel de servicio deseado.

Para desarrollar ese marco de referencia en toda la cadena hay que dar estos pasos:

  • Dibujar la cadena de suministro para tener una visión completa de los diferentes actores que participan en la misma.
  • Establecer los objetivos estratégicos de cada una de las organizaciones.
  • Determinar sus indicadores de valor.
  • Trasladar los objetivos de todos los procesos, en costes y unidades de medida como soporte de rendimiento.
  • Desarrollar un conjunto balanceado de métrica e integrarlo en un cuadro de mando para asegurar que todas las perspectivas de la cadena están incluidas.

En resumen, la gestión de la cadena de suministro necesita de una métrica que evalúe, a lo largo de toda la cadena, a todas las organizaciones y procesos para comprobar si están creando valor para todos sus grupos de interés, en especial el cliente final o consumidor, cada vez es más necesario la colaboración para ganar en competitividad.

José-Luis Galiana es presidente y fundador de RALOG - Red de Ayuda Logística

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