Maersk ve mayor tensión en cadena de suministro por guerra y COVID

La empresa logístico-naviera Maersk indicó que el conflicto en Europa del Este y los brotes de COVID-19 en China están añadiendo más tensión a la ya tensa cadena de suministro global.

En una actualización de mercado para el área de Latinoamérica, la firma analizó el escenario económico actual, las principales materias primas importadas y exportadas, y los posibles impactos económicos. 

Abundó que los precios de la energía han aumentado y los precios del petróleo ya se negocian por encima de los 100 dólares por barril. Muchas empresas están suspendiendo las reservas marítimas en la región y las materias primas también se están viendo afectadas, así como los precios del trigo que alcanzaron el precio más alto en 14 años.

Tanto Rusia como Ucrania representan una gran parte del trigo (14%), la cebada (19%) y el maíz (4%) que se consumen en todo el mundo, lo que supone más de un tercio del cereal mundial. Rusia es uno de los principales productores mundiales de fertilizantes, incluidos el nitrógeno, el fósforo y el potasio, todos ellos esenciales para la agricultura.

Debido al aumento del conflicto en la región, existe la preocupación de que haya escasez y problemas de abasto, no solo en Ucrania y Rusia, sino a nivel mundial. No solo es preocupante lo anterior, sino también la industria de los semiconductores y los chips, que desde antes del conflicto actual en Europa del Este, el mundo ya enfrentaba su escasez y la situación podría empeorar.

Efectos en Latinoamérica

Latinoamérica tiene un modesto equilibrio comercial con Rusia en la mayoría de los países, lo que representa menos del 1% del total de importaciones y exportaciones de la región. Sin embargo, algunos países de la región dependen en gran medida de los fertilizantes. 

En 2021, Brasil fue el mayor importador de fertilizantes de Rusia. Las dificultades a la hora de importar esos productos pueden afectar a la productividad de las plantaciones y aumentar el precio de productos básicos.

Por otro lado, las exportaciones mexicanas al mercado ruso estaban compuestas principalmente por automóviles y cajas de cambios, así como determinadas máquinas y aparatos eléctricos, productos de cobre, cerveza y azúcar. Aunque un aumento de precios parece ser inevitable en muchos sectores (petróleo y otras materias primas), puede que sea demasiado pronto para tener una perspectiva clara de lo que va a suceder y las posibles implicaciones económicas a medio plazo, no solo en América Latina, sino también a nivel mundial, de acuerdo con Maersk.

COVID en China 

Con base en los análisis de Maersk, China ha estado lidiando con brotes de COVID en centros de fabricación clave, afectando a la producción, así como a la importación y la exportación. La política de cero COVID de China está teniendo un gran coste económico. A mediados de marzo, más de 21 ciudades, entre las que se incluyen Pekín, Shanghái y Shenzhen, estaban en confinamiento, ya que China se enfrenta al peor brote desde enero de 2020. Maersk está siguiendo de cerca la situación y se han activado planes de contingencia.

“El objetivo de Maersk es procurar que tengas la mejor capacidad para gestionar tu cadena de suministro y estamos trabajando para proporcionarte la información que necesitas para ello. A lo largo de este proceso, nuestro objetivo es dar la mayor claridad y anticipación posible, por lo que te invitamos a visitar esta página de avisos donde se añadirán diariamente las últimas actualizaciones de la situación”, sostuvo.

Asimismo, agregó que los clientes de Maersk también pueden visitar su Centro de Logística para utilizar la funcionalidad interactiva de mapas y el análisis basado en IA para predecir tiempos estimados de llegada (ETA) más precisos.

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