Ómicron pone a la cadena de suministro en mayor riesgo de colapso

Las reacciones instintivas de los líderes mundiales a la variante Ómicron están poniendo a los trabajadores del transporte y a la cadena de suministro global en mayor riesgo de colapso, advierten las organizaciones internacionales de transporte y los sindicatos que representan el transporte por carretera, aéreo y marítimo.

Los trabajadores del transporte transfronterizo, incluidos la gente de mar, la tripulación aérea y los conductores, deben poder continuar haciendo su trabajo y cruzar las fronteras sin reglas de viaje demasiado restrictivas, para mantener en movimiento las ya afectadas cadenas de suministro.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la Cámara Naviera Internacional (ICS), la Unión Internacional de Transporte por Carretera (IRU) y la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), han pedido conjuntamente a los gobiernos que no vuelvan a imponer restricciones fronterizas que limiten aún más la libertad de movimiento de trabajadores del transporte internacional y aprender de las lecciones de los últimos 2 años.

Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) designó la nueva cepa Ómicron de COVID-19 como una "variante de preocupación", al menos 56 países han vuelto a imponer diversos grados de restricciones de viaje, de acuerdo con un comunicado conjunto.

“Existe un temor real y legítimo de que, a menos que los líderes mundiales tomen una acción coordinada, veremos un regreso al pico de la crisis del cambio de tripulación en 2020, donde más de 400,000 marinos se vieron afectados por restricciones de viaje innecesariamente severas. Nuestros trabajadores del transporte han trabajado incansablemente durante la pandemia para mantener en movimiento la cadena de suministro global, y se encuentran en un punto de ruptura. Diciembre es tradicionalmente una época ajetreada para los marinos que regresan a casa con sus familias y los gobiernos les deben la oportunidad de pasar ese tiempo con sus seres queridos”, dijo Guy Platten, secretario general de la ICS.

Los organismos de transporte, que representan más de 20,000 millones de dólares del comercio mundial anualmente y 65 millones de trabajadores del transporte mundial en toda la cadena de suministro, piden que se ponga fin al enfoque apresurado y fragmentado de las reglas de viaje de los gobiernos.

“Ahora es el momento de que los jefes de estado escuchen a los líderes de la industria y a los trabajadores, tomando juntos acciones decisivas y coordinadas para aliviar la tensión en la cadena de suministro y apoyar a una fuerza laboral de transporte global agotada durante la ajetreada temporada navideña”, enfatizaron.

Los organismos de transporte también expresaron su frustración porque los gobiernos están incumpliendo los pasos claros emitidos a los líderes mundiales en septiembre para garantizar la circulación libre y segura de los trabajadores del transporte.

“Después de casi 2 años de lidiar con la COVID-19, deberíamos haber progresado más allá de estas respuestas instintivas, descoordinadas y pavlovianas. Los funcionarios de salud pública nos dicen que debemos esperar que surjan variantes. Y cuando se detectan, la experiencia muestra que ya están presentes en todo el mundo. Las restricciones fronterizas que impiden que la tripulación aérea haga su trabajo no harán nada para evitarlo y, al mismo tiempo, infligirán un daño grave a las cadenas de suministro globales que aún se están recuperando y a las economías locales", sostuvo Willie Walsh, director general de IATA.

Los organismos piden también dar prioridad a los trabajadores del transporte para recibir vacunas reconocidas por la OMS; adoptar protocolos duraderos de viaje y salud desarrollados por la industria para la gente de mar, los conductores y la tripulación aérea, con el respaldo de la OMS, la OIT, la OMI y la OACI.

Además, crear certificados y procesos de vacunación armonizados a nivel mundial, digitales y mutuamente reconocidos para demostrar credenciales de salud (incluido el estado de vacunación y los resultados de la prueba COVID-19), que son fundamentales para garantizar que los trabajadores del transporte puedan cruzar las fronteras internacionales.

Stephen Cotton, secretario general de la ITF, dijo que “los mismos gobiernos que han bloqueado el acceso global a las vacunas son ahora los primeros en bloquear sus fronteras para mantener fuera la variante Ómicron. En lugar de buscar una solución global a esta pandemia, sus decisiones corren aún más el riesgo de colapsar la cadena de suministro. No solo es moralmente censurable, es la autodestrucción económica. Necesitamos acceso universal a las vacunas ahora. Es imperativo para todos nosotros decirle a los gobiernos que dejen de inclinarse ante las grandes farmacéuticas y allanar el camino para que todos los países puedan producir las vacunas necesarias para poner fin a esta pandemia”.

Por último, Umberto de Pretto, secretario general de IRU, abundó que “una vez más, la historia de COVID se repite con los gobiernos que cambian unilateralmente cientos de reglas que afectan a los trabajadores del transporte transfronterizo en cuestión de horas. Los conductores de camiones se encuentran nuevamente atrapados en el medio y pagan un alto precio simplemente por hacer su trabajo para mantener en funcionamiento las cadenas de suministro globales. Ellos, y todos los que confiamos en su servicio, nos merecemos algo mucho mejor”.

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