IMT analiza flujos comerciales en puertos mexicanos ante COVID-19

Investigadores del Instituto Mexicano del Transporte (IMT) publicaron un análisis en la Gaceta Amanac correspondiente al mes de octubre, en el que dan cuenta de la evolución y tendencias de los flujos comerciales en los puertos mexicanos a 7 meses del inicio de la pandemia por COVID-19, la cual cimbró al mundo en diferentes aspectos de la vida social y económica, aunque sin duda, lo más dramático es la afectación a la salud de las personas, de acuerdo con los autores.

Carlos Martner Peyrelongue y Arturo Pérez Sánchez, del IMT, abordaron las repercusiones de la pandemia sobre el comercio marítimo y, en particular, sobre la evolución de los flujos de carga en los puertos mexicanos durante los últimos 7 meses, identificando algunas tendencias emergentes que pueden tener repercusiones, en el corto y mediano plazo, sobre las cadenas logísticas marítimo-portuarias.

Al respecto, identificaron una lenta recuperación de los flujos de mercancías por los puertos mexicanos. Desde marzo hasta mayo se registró una notoria curva descendente en los flujos de carga no petrolera en los puertos, derivado del cierre de actividades ocasionada por la pandemia del COVID-19 en México y en el mundo.

No obstante, a partir de junio la curva cambia de dirección y comienza a mostrar una tendencia ascendente durante los últimos 3 meses. La paulatina reactivación de la industria, incluyendo aquellos sectores que, en principio, no fueron considerados esenciales, explica en buena medida el cambio de tendencia a partir de junio. Es factible que hacia los meses finales de este año se alcancen flujos parecidos a los registrados al último bimestre del año pasado, pero, debido al déficit acumulado, se pronostica que las cifras anualizadas reporten un déficit de alrededor del 10 por ciento.

Asimismo, los investigadores sostienen que prevalecerán afectaciones diferenciadas por tipos de productos y comportamientos erráticos en algunos flujos. La afectación ha repercutido de manera diferenciada, dependiendo del tipo de carga y su relevancia en estos tiempos de pandemia que suelen modificar los patrones de consumo.

Por una parte, se observa que el movimiento de gráneles agrícolas, que incluye productos básicos como el maíz, el trigo, el sorgo y la soya, entre otros, se han mantenido muy activos en los puertos mexicanos y, de hecho, representan el único grupo con una leve tasa positiva de crecimiento durante el presente año, mismo que alcanzó el 0.3% de enero a agosto de 2020.

Por el contrario, el sector más afectado ha sido el de los gráneles minerales, con una caída de 17.5% en el periodo enero-agosto de 2020. Este sector que, en buena medida, está relacionado con las materias primas para la industria de la construcción y diversas áreas de las obras de infraestructura, resiente a nivel mundial la caída de tales actividades debido al confinamiento y posterior crisis económica derivada de la pandemia.

La carga general suelta, relacionada con productos siderúrgicos, maquinarias y el sector automotriz también ha resentido los efectos pandémicos, al registrar una caída del 14.5% durante los primeros 8 meses del año.

Por su parte, el movimiento de contenedores, en los cuales se maneja una gran variedad de productos manufacturados de valor medio y alto, así como productos perecederos, entre otros, ha tenido un declive de 12.6% de enero a agosto y su comportamiento ha sido errático a través del año, puesto que mostró una relativa recuperación entre marzo y abril y una nueva recaída durante mayo (atribuida en buena medida al arribo de contenedores que habían quedado atrapados en los puertos asiáticos al principio de la pandemia), mientras que a partir de junio retomó una curva ascendente bastante pronunciada.

En general, de acuerdo con lo publicado en la Gaceta de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (Amanac), se espera que este segmento tenga una relativa recuperación durante el último trimestre del año, debido a la reposición de inventarios y el abastecimiento de productos relacionados con las festividades de fin de año.

Finalmente, los segmentos de petróleo y derivados, así como de fluidos no petroleros, registran caídas del 12 y del 15.4% respectivamente, asociadas en gran medida a los menores consumos de combustibles y aceites provocados por el confinamiento y paralización de múltiples actividades.

Los puertos mexicanos han mantenido su nivel de conectividad durante la pandemia. De acuerdo con datos recientes de UNCTAD, el índice de conectividad del transporte marítimo de línea (buques portacontenedores) en los puertos mexicanos se ha mantenido estable durante el primer semestre de este año.

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