IPC demuestra liderazgo en ingeniería marítima en México

La empresa mexicana Ingeniería Proyectos y Construcciones (IPC) ha demostrado la capacidad que tiene para llevar a cabo distintas obras marítimas en México, acumulando en apenas 12 años desde su creación, la construcción de siete muelles y tres rompeolas en distintos puertos, trabajando para uno de los clientes más exigentes del país como la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar).

El primer contacto de IPC con la dependencia se dio en el fraccionamiento Las Brisas, en Manzanillo, Colima, donde concluyó un pequeño proyecto de alcantarillado y drenaje; pero dos años más tarde la Secretaría de Marina le otorgó la construcción de un rompeolas en Antón Lizardo, Veracruz, mismo que concluyó en tiempo y forma en agosto de 2016.

Este fue el primer desafío en obra marítima para IPC, pues es un rompeolas de 785 metros del lado oeste y 355 metros del lado este, donde ocupó 760,000 toneladas de roca piramidal en orden decreciente para núcleo, secundaria y coraza. El marginal que une ambas escolleras es de 800 metros y se hizo con 180,000 toneladas de roca.

“Para la construcción del rompeolas se tuvo que acarrear la piedra que se encontraba en un banco en Mozomboa, a más de 100 kilómetros del lugar donde se tenía que tirar la piedra, e IPC implementó toda la cadena logística para ir por la piedra, transportarla y realizar la construcción, la cual concluimos satisfactoriamente cumpliendo con las expectativas de la Semar”, de acuerdo con Alberto García Castellanos, director general de IPC.

La calidad en las obras de IPC llevó a la empresa a que, en ese mismo año, la dependencia federal le otorgara también la construcción de un muelle en Antón Lizardo que inició en noviembre, cuya complejidad puso a prueba la capacidad no solo constructora de la firma, sino su operación logística, logrando terminar en solo seis meses.

Dicho muelle se encuentra ubicado, al igual que la escollera, en la Heroica Escuela Naval Militar de Antón Lizardo, donde la Secretaría de Marina adiestra a sus elementos, de tal forma que este muelle tiene características únicas, pues sirve de posición de atraque para cuatro patrullas costeras de 165 metros de eslora. Consta de una superestructura de concreto reforzado a base de trabes, losas, pantallas y cabezas cimentadas con pilotes de concreto.

También incluye un muelle flotante con 33 posiciones de atraque para embarcaciones defender, interceptoras y pequeños veleros, así como muelle para patrullas interceptoras; todo con sistema hidráulico, eléctrico y contraincendios, así como abastecimiento de combustible.

“Lo interesante es que esta obra es para una escuela de marinos que es única en todo México y es de las más importantes en toda América Latina. En México no hay otra obra de ese tipo ni con ese enfoque educativo que brinda la Secretaría de Marina. Debo destacar que en la construcción del rompeolas intervinieron más de 100 personas y 800 más en el muelle, mano de obra 100% mexicana”, enfatizó Alberto García.

Bajo este escenario, el empresario también refirió que IPC se ha logrado posicionar como constructora altamente especializada en obra marítima, al rodearse de profesionales mexicanos como los ingenieros José Guadalupe Díaz Tadeo, Rafael Lorenzo Campos y José Alberto Covarrubias Cárdenas, recién egresados en ese entonces de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima, a quienes conserva dentro de sus filas y han participado en otros proyectos como una escuela de aviación en La Paz, Baja California Sur; aunado a que continúa participando por obras con la Secretaría de Marina.

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