Semar justifica quedarse con la marina mercante y educación náutica

Mediante un proyecto de modificación a la ley, la Secretaría de Marina (Semar) busca quedarse con la totalidad de las funciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en materia de marina mercante y educación náutica, revela un estudio publicado por el Centro de Estudios Superiores Navales (Cesnav), de la Semar.

Recientemente el Cesnav dio a conocer una línea de tiempo a través de la cual la Semar ha ido adquiriendo cada vez más fuerza para ejercer como Autoridad Marítima Nacional, a la par de señalar omisiones de la SCT en materia de seguridad marítima y cumplimiento a las disposiciones de la Organización Marítima Internacional (OMI).

El estudio, firmado por Ricardo Eliseo Valdés Cerda, sugiere una reestructuración de la Semar si es que logra quedarse con las funciones que aún ejerce la SCT en cuanto a marina mercante y educación náutica, elevando incluso a rango de Subsecretaría o Coordinación a la actual Unidad de Capitanías de Puerto y Asuntos Marítimos (Unicapam) de la Semar.

Esta última entidad surgió luego de que en diciembre de 2016 se publicara el Decreto por lo que se reformaron, adicionaron y derogaron diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la Ley de Navegación y Comercio Marítimos y la Ley de Puertos, con lo que se atribuyó a Semar el ejercicio de la Autoridad Marítima Nacional y la administración de las Capitanías de Puerto, así como el ejercicio de la autoridad, junto con la SCT, de la marina mercante del país.

Con ello, el ejercicio de la autoridad en materia de marina mercante quedó dividido entre la Semar y la SCT, provocando con ello duplicidad de funciones, dispendio de recursos y confusión en los particulares en cuanto al ejercicio de la autoridad, según lo publicado por Cesnav.

Esto dio lugar a que se busque una modificación legislativa adicional (atorada actualmente en el Congreso) a través del proyecto de Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de las leyes en la materia.

De publicarse esta reforma, la Semar sería la única autoridad en México, también en materia de marina mercante y educación náutica, evitando con ello el conflicto de duplicidad de funciones que existe en la actualidad con la SCT, establece el autor del texto del Cesnav.

Omisiones, el justificante

Con base en lo publicado por el Cesnav, con la entrada en vigor del Decreto del 19 de diciembre de 2016 se cumplieron con muchos requisitos establecidos por la OMI. Sin embargo, algunos trámites tales como el otorgamiento de permisos para embarcaciones mayores y de extraordinaria especialización permanecieron en la SCT.

Lo mismo ocurrió con la administración del Registro Público Marítimo Nacional, lo cual dejó lagunas jurídicas y duplicidad de funciones que crearon confusión en la comunidad marítima. Lo anterior, en perjuicio de la seguridad de los puertos y el desarrollo del comercio marítimo nacional e internacional, indica el autor.

“Por ello se consideró necesario concentrar todas estas atribuciones en la Semar dejando a la SCT las atribuciones relativas al desarrollo portuario. Por lo anterior, el Poder Ejecutivo Federal consideró necesario ejercer, a través de la Semar, una Autoridad Marítima Nacional fuerte y monolítica, con el fin de evitar la duplicidad de funciones y dispendio de recursos de la Administración Pública Federal, con mayor claridad en el ejercicio de los trámites que se brindan a la comunidad marítima con el fin de impulsar el desarrollo marítimo del país”, se observa en el texto.

Estas modificaciones permitirán al Estado mexicano cumplir los compromisos contraídos con organismos internacionales, incentivando el comercio marítimo internacional a los puertos nacionales, garantizando que la Autoridad Marítima Nacional brinde la seguridad y protección marítima y portuaria, así como la prevención de la contaminación marina originada por las embarcaciones.

Por estas razones se propuso modificar los artículos 30 (atribuciones de Semar) y 36 (atribuciones de SCT) de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal. De igual manera, se enmendó la Ley de Navegación y Comercio Marítimos para asignar a la Semar la totalidad de los asuntos marítimos en México, incluyendo el desarrollo de la marina mercante nacional y la educación náutica.

Se otorgaron también atribuciones que le permiten expedir todo tipo de permisos en estas materias, los cuales incluyen, pero no se limitan al dragado, el remolque y el pilotaje. De igual manera se faculta a la Semar para ejecutar disposiciones que, hasta el momento, han derivado en la subutilización y el subempleo de las embarcaciones nacionales, en perjuicio del país, tal como el cabotaje que, a pesar de estar reservado a navieros mexicanos con embarcaciones mexicanas, en la mayoría de los casos se realiza por extranjeros.

Por último, se reformó la Ley de Puertos para alinear las funciones que tendrá la Semar como Autoridad Marítima Nacional a cargo de la Administración Marítima en México. El citado ordenamiento no tuvo modificaciones sustantivas, ya que las atribuciones en materia de puertos y administración portuaria continuarán en el ámbito de competencia de la SCT.

Existe ahora un nuevo proyecto de Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, de la Ley de Navegación y Comercio Marítimos y de la Ley de Puertos, nacido en 2019.

De aprobarse este proyecto se reasignarían atribuciones a la Semar en materia de marina mercante, educación náutica, dragado, etcétera. Para que la Semar se encuentre en posibilidad de atender estas nuevas responsabilidades, en caso de que el proyecto se apruebe, es necesario realizar una reingeniería que contemple la reubicación de algunas áreas de la estructura orgánica actual de la institución. De no hacerlo así la administración de estas nuevas funciones se complicaría demasiado.

Se requiere distinguir las actividades de orden militar y de naturaleza civil de la Semar. Las funciones militares estarán exclusivamente a cargo de la Armada de México y la parte civil se administraría por un ente creado ex profeso para ello. Es decir, la actual Unicapam evolucionaría a lo que sería una Subsecretaría o, en el peor de los casos, una Coordinación General de Asuntos Marítimos. Esta clara separación de ninguna manera debe afectar la coordinación entre ellas.

Tales reformas demandan también la reestructura de la Universidad Naval, la cual se encargaría, de igual manera, de capacitar a la gente de mar. Ello a través de la creación de una vicerrectoría adicional a las dos existentes, la cual tendría a su cargo la administración de toda la educación náutica en México, incluyendo las escuelas náuticas mercantes así como la adquisición y mantenimiento de un buque escuela, tal y como lo dispone el artículo 31 de la Ley de Navegación y Comercio Marítimos.

La Universidad Naval evolucionaría a la Universidad Marítima en México, un tema en el que trabaja actualmente la Rectoría. Se sugiere realizar también una reingeniería de las funciones que tendría la Semar para estar en posibilidad de cumplir, en su totalidad, con las disposiciones de los distintos órganos de citado organismo internacional.

Esta propuesta obedece a las nuevas atribuciones con que contaría la Semar en materia de marina mercante y educación náutica, así como a los lineamientos que emanan de la estructura actual de la OMI.

Otro tema pendiente en esta materia en México se relaciona con la piratería y los robos a mano armada perpetrados contra los buques. Lo anterior porque la OMI hace una distinción entre estos dos temas, pero en México la legislación nacional no la distingue todavía. Esta diferencia radica en que, mientras la piratería ocurre en alta mar, los robos a mano armada contra los buques tienen lugar en el mar territorial de un Estado, lo cual ha estado ocurriendo en el Golfo de México en las últimas semanas.

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