Puertos estresados

VERACRUZ, VER.- Hacia finales de los 80 y principios de los 90, cuando el mundo estaba inmerso en un proceso agresivo de globalización, los gobiernos de los países, sobre todo en Latinoamérica, se vieron en la necesidad de llevar a cabo las reformas que permitieron la entrada de inversionistas privados a la operación portuaria, con lo que se alcanzaron altos índices de productividad y eficiencia en las terminales, algo que no sucedía con el gobierno al frente.

Hacia principios del nuevo milenio, con el crecimiento a doble dígito en el movimiento de contenedores, el mundo explotó en temas ecológicos y tecnológicos que llevaron a las navieras a construir barcos más grandes, eficientes y de mayor capacidad, un proceso que se intensificó luego de la crisis de 2009 y que orilló a la industria marítima al mejor aprovechamiento de las economías de escala, transportando mayores volúmenes en barcos más grandes.

Lo anterior, en perspectiva de Jorge Lecona, Director Ejecutivo de Grupo Hutchison Ports para Latinoamérica y el Caribe, comenzó a ‘estresar’ a las terminales portuarias, puesto que los barcos estaban requiriendo mejores servicios en cuanto a profundidad, longitud de muelle, tamaño de las grúas y eficiencia del equipamiento, entre otros.

Esta tendencia en el ‘gigantismo’ de los buques, que hoy ya superan los 20 mil contenedores de 20 pies (TEU) de capacidad, trajo consigo otro fenómeno que fue la consolidación de servicios mediante alianzas navieras, las cuales se siguen presentando hasta ahora, cuando los volúmenes de carga no superan desde 2013 el 2% de crecimiento año contra año, según datos de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal).

Bajo esta tormenta, tanto los sectores público como privado se encuentran ‘estresados’ al tener que invertir en infraestructura para atender grandes buques con poca carga, ya que los volúmenes crecen moderadamente, aunque la esperanza recae en un intercambio comercial más agresivo entre naciones en los años venideros, expone Ricardo Sánchez, Director de la División de Recursos Naturales e Infraestructura de la Cepal, quien alerta también sobre la competencia entre prestadores de servicios.

Las firmas portuarias están bajo estrés por un crecimiento desmesurado de la competencia que nos está llevando a problemas de sobrecapacidad que están dañando la competitividad de las firmas, la industria está cambiando también, justamente por los cambios corporativos que están ocurriendo en las navieras, muchas veces de forma agresiva”, añade.

Así, el cambio en la estructura de las navieras deja un entorno de pocos compradores de servicios portuarios frente a muchos oferentes, lo cual está creando un desequilibrio en la industria terminalera en detrimento de sus ingresos y la amortización de sus inversiones en equipamiento…

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