Remolcadores en aguas turbulentas

CANCÚN, Q.ROO.- La seguridad en las maniobras de ingreso y salida de los buques a los puertos de todo el mundo está marcada por el uso de remolcadores, y en México, al igual que prácticamente todos los puertos a nivel mundial, su uso es obligatorio. De hecho, está estipulado en el Capítulo IV de la Ley de Navegación y Comercio Marítimos, ya que apoyan otra práctica también regulada y usada a nivel internacional, el pilotaje.

Este es un sector en el que han invertido, hasta este momento, seis empresas en el país, las cuales cuentan con una flota de más de 60 remolcadores, según datos de la Asociación Mexicana de Armadores de Remolcadores Marítimos (Asomar), que estima el costo actual de cada remolcador en siete millones de dólares.

Independientemente de que hayan existido momentos en los que su uso se haya querido eliminar para las maniobras de buques con tecnología de última generación, debido en parte también a que han sido acusados de tener costos elevados, las empresas que prestan este servicio vienen navegando en aguas que se han tornado turbulentas en los últimos años.

Entrevistado en el marco del Congreso Anual de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (Amanac), el presidente de la Asomar, Raúl Téllez Villagra, recuerda que desde 2009 el número de barcos que arriba a puertos mexicanos ha disminuido, con lo cual su trabajo se ha visto reducido en un 10%, pues la industria depende del volumen de barcos que lleguen y no tanto del número de remolcadores que necesite cada buque, como lo estipula la Ley.

La integración de servicios entre las navieras y la construcción de barcos más grandes para aprovechar las economías de escala, son los factores que desde 2009 han propiciado esta disminución en la llegada de barcos, lo cual afecta a la industria de remolcadores. Sin embargo, ahora resiste en México a otro reto: la competencia donde antes no la había.

Con lo anterior el mercado se reconfiguró, pero prácticamente con los mismos jugadores, puesto que sólo fue una empresa nueva la que entró al juego en Lázaro Cárdenas, llamada en el país Mextug, subsidiaria de la empresa chilena Ultratug, de Grupo Ultramar, misma que competirá a partir de 2017 contra su connacional SAAM Smit Towage.

En Altamira y Manzanillo, las adjudicatarias fueron Cía. Marítima del Pacífico y Cía. Marítima Mexicana, ambas de Boluda Corporación Marítima, con lo cual el grupo se convierte en el principal operador de remolcadores en el país. En Manzanillo, Boluda competirá contra Grupo TMM y, en Altamira, contra SAAM. La licitación de Veracruz se declaró desierta…

Si deseas conocer las opiniones del Presidente de la Asomar, Raúl Téllez, así como del Presidente de la Cameintram, Luis Ocejo, acerca de la apertura a la competencia en este servicio, puedes descargar la edición de noviembre de la Revista T21.

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