E-commerce y El Buen Fin, ¿qué sucede después de dar clic al botón “comprar”?

Durante la temporada del El Buen Fin se verán descuentos, promociones, almacenes llenos de visitantes y, gracias a la popularidad del comercio electrónico (e-commerce), también habrá páginas web con más tráfico y visitas de lo normal.

Por lo general, las preocupaciones de los consumidores que usan canales digitales se centran en encontrar buenos productos a precios accesibles y lograr cumplir sus objetivos en unos cuantos clics. Pero ¿cuáles son los pasos siguientes para que el producto llegue a las manos del comprador en uno o dos días?

A pesar de que todavía muchos siguen inclinándose por las compras físicas, el e-commerce se ha convertido en el método favorito para comprar, ya que permite que cualquier persona desde casi cualquier dispositivo pueda comprar. De acuerdo con el Estudio del Consumidor 2020 de Zebra Technologies, los usuarios prefieren comprar en línea porque encuentran ventajas como envío gratuito, disponibilidad de los artículos en varios sitios y ofertas exclusivas, entre otros beneficios.

Según datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), 8 de cada 10 encuestados en México muestran interés en El Buen Fin. Teniendo en cuenta lo anterior, se espera que las órdenes en línea de las tiendas sigan en aumento, sobre todo en este periodo.

Por otro lado, este tipo de iniciativas también se convierten en una prueba de fuego en términos operativos para los negocios, que en esta coyuntura demuestran qué tan preparados se encuentran para afrontar días de altísima demanda, sin dejar de cumplir con las expectativas del cliente y ofrecer buenas experiencias.

Al hacer clic en “comprar” el consumidor pierde la noción de qué sucede después e incluso antes para que los negocios se preparen para recibir la orden, pero es allí donde inicia la verdadera carrera contra el tiempo.

El producto emprende una travesía para poder llegar rápidamente y en óptimas condiciones hasta la puerta de la casa. Según Zebra Technologies, las siguientes fases son vitales para los vendedores, ya que al implementarlas correctamente podrán evitar tropiezos en días de alta circulación, demoras en las entregas y permitirán a las empresas tener un control interno más detallado de las operaciones.

Fase 1: Recolección y embalaje del pedido

Cuando los trabajadores de la tienda o bodega reciben la orden, lo hacen a través de un sistema llamado WMS (sistema de administración de almacenes), que no solo les indica el pedido, sino también la ubicación de los productos en la tienda, para poder localizarlos con facilidad.

Aunque suena muy sencillo, solo se potencia esta funcionalidad si los responsables cuentan con soluciones de localización y dispositivos empresariales, como computadores móviles, tabletas o terminales robustas, con el fin de que puedan moverse entre los pasillos libremente y ser más eficientes en la localización y alistamiento de pedidos.

Igualmente, en tiempo real, los productos pueden ser descontados del inventario para tener exactitud de los productos disponibles. Con estas herramientas de vanguardia, los trabajadores no pierden tiempo y disminuyen las posibilidades de tomar el artículo equivocado gracias a la digitalización. 

Fase 2: Alistamiento

Cuando la compra ya fue localizada y recogida debe alistarse. Ya que una alta cantidad de pedidos implica a muchas personas al tiempo embalando pedidos para enviar el mismo día, cualquier distracción podría terminar en un despacho incorrecto y, por lo tanto, un cliente insatisfecho.

En esta etapa, el trabajador que ubicó y seleccionó los productos de la orden, recibe a través del sistema la indicación del lugar o caja donde debe ubicar el producto para ser despachado. Esto gracias a que paralelamente, el área de envíos recibió los datos de entrega de la orden e imprimió una etiqueta de código de barras o tag de identificación para la caja donde irá el pedido hasta su casa. Las impresoras de etiquetas de identificación son la base para la adecuada digitalización de las operaciones de e-commerce.

Fase 3: Distribución y entrega

Para esta etapa el sistema ya ha notificado al comprador que el pedido está listo y, según los tiempos acordados con la empresa transportadora, se define el horario de salida.

El transportador llega a recoger el pedido y genera una guía con la que es posible que el cliente haga la trazabilidad de su pedido.

Éste es llevado a un centro de recolección donde se agrupa con otros pedidos según la zona a donde se dirigen.

En este punto los repartidores logran sus tareas de manera eficiente gracias a dispositivos móviles y software diseñados para gestionar las rutas, cargar de forma optimizada los camiones, recibir y generar notificaciones del proceso, apalancarse del GPS para movilizarse más rápido, entre otros.

Esta fase es conocida como “última milla” y es aquí cuando el pedido viaja hacia su destino final. Con la tecnología adecuada, el cliente puede saber cada ubicación de su paquete hasta sus manos.

Fase 4: Recepción

Finalmente, el envío llega a casa donde el cliente firma digitalmente y/o confirma haberlo recibido. Gracias a la tecnología móvil, el trabajador puede notificar que el pedido fue entregado y recibido adecuadamente y el proceso inicial ha terminado.

Este proceso debe multiplicarse a diario por cientos de órdenes que, sin tecnología, no lograrían completar su viaje hasta la ubicación de los consumidores. Con las aplicaciones, equipos y software adecuado, el trabajo de los encargados de los almacenes y los trabajadores de campo puede realizarse de manera eficiente, ahorrando costos por errores y a su vez, apoyar a la empresa a ser más rentables.

Para fechas como El Buen Fin, el escenario detrás de una venta en línea es fundamental. Además, el consumidor juega un papel de suma importancia ya que con sus nuevas exigencias impulsa a las empresas a crecer, digitalizarse y mejorar su gestión, así como a diversificar sus canales de ventas.

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