El futuro logístico-sustentable del snacking

Si existiera un Tinder para buscar relaciones sustentables, Mondelēz International y CHEP harían “match” sin titubear.

Ambas compañías recién acaban de cumplir una década de su alianza estratégica en México y un lustro en otros países de América Latina donde tienen operaciones en conjunto (Brasil, Chile, Argentina y Perú).

En todos estos años su relación se ha visto fortalecida gracias al complemento que existe entre sus planes de sostenibilidad.

Por una parte, la compañía productora de snacks (refrigerios) presentó su más reciente reporte de sustentabilidad, “Snacking Made Right”, en donde fijó entre sus objetivos que para el 2025 reduciría en un 10% el uso de agua, trabajaría con empaques diseñados 100% para ser reciclables y contaría con procesos productivos que hacen un uso eficiente de los recursos naturales.

En este último punto se produce el “match” con CHEP, al contar esta última compañía con un modelo de economía circular a través de la operación intrínseca con sus clientes y los pallets (tarimas) que fabrica y administra.

Es decir, estos pallets -fabricados en madera proveniente de fuentes 100% sustentables- son enviados para ser utilizados en los procesos de producción, almacenamiento y distribución de productos hasta el punto de venta, para luego ser recuperados por CHEP, recibir mantenimiento e iniciar un nuevo ciclo.

“Son 10 años consecutivos en México de una alianza que ha permitido a las dos empresas trabajar estratégicamente para reducir el impacto medioambiental en nuestra cadena de distribución”, aseguró Santiago Aguilera, director de asuntos corporativos y de gobierno de Mondelēz México, en entrevista con T21.

De acuerdo con la investigación y análisis que ha realizado RDC Environment, esta alianza ha permitido dejar de emitir un total de 29,963 toneladas de emisiones de dióxido de carbono (CO2) en los últimos 5 años a nivel regional o ha evitado la tala de 123,328 árboles, con los cuales se podrían fabricar 8,109 millones de lápices.

Actualmente, México es el segundo mercado más importante para Mondelēz International en la región de Latinoamérica, en donde cuenta con 3 fábricas que exportan a más de 26 países productos como queso crema, bebidas en polvo y gomas de mascar; además de 5 centros de distribución.

“Somos la columna vertebral e invisible de la cadena de suministro. Con Mondelēz tenemos algo que le llamamos ´integración vertical´, que son proyectos en los que sus proveedores ya entregan en pallets y el mismo pallet se usa en toda la cadena productiva y de distribución, ahí damos eficiencias en costos”, afirmó Angélica Vázquez, directora de cuentas clave de CHEP Latinoamérica, también en entrevista con T21.

Recientemente Brambles, controladora de CHEP, afirmó que ha conseguido la neutralidad de carbono en todas sus operaciones. Esto significa que las emisiones netas de CO2 de la compañía se han reducido a cero en el ámbito 1 (emisiones directas generadas por la quema de combustible) y 2 (emisiones indirectas resultantes de la producción de electricidad comprada), incluidos en el Protocolo estandarizado de gases de efecto invernadero (GEI).

Sin embargo, el futuro sustentable del snacking está en el uso inteligente de los datos que arroja su movimiento en un pallet, es decir, CHEP ha integrado proyectos colaborativos con sus clientes en los que ha mapeado todas las rutas en donde operan; esto le sirve para administrar de una mejor manera la logística inversa de los pallets (recolección), ya sea con sus servicios de transporte o con los de sus clientes, con el objetivo de reducir los viajes en vacíos.

“Tenemos la información de todos nuestros clientes tanto ventas como recolecciones, todo el mapeo del network (red), eso lo tenemos y podemos ver cuáles rutas se cruzan”, detalló Vázquez.

Pero CHEP está buscando ir más allá. También cuenta con un proyecto llamado “Iluminación”, con el que pretende incluir chips con GPS a sus pallets para que puedan saber su ubicación en tiempo real y cuánto tiempo están en los lugares que se requieren (plantas, centros de distribución o en transporte).

Una vez identificada toda esa información permite a CHEP hacer más eficientes sus ciclos y tiempos de procesos de los pallets. “Este proyecto nos ayuda a entender lo que nadie ve, es ponerle ojos al pallet”, dijo Angélica Vázquez.

Por lo pronto, Mondelēz toca alrededor de 900,000 puntos de venta en México, lo que significa todo un reto para CHEP para alcanzar la visibilidad de las operaciones no solo de estos snacks, sino la actividad de sus otros clientes con los que también ha hecho “match” sostenible.

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