La eficiencia logística de las dark stores y el ecosistema de negocios a su alrededor

Te presentamos la edición 52 de Diálogos Empresariales de Logística: El boom de las dark stores y mini bodegas en las zonas urbanas.

En estos días es común observar en un supermercado que entre 4 y 5 de sus cajas de cobro estén destinadas a los llamados shoppers (compradores) o pickers (recolectores) atendiendo los pedidos hechos a través de su tienda en línea.

El crecimiento que ha tenido esta particular actividad comercial en México se vio ampliamente impulsado por la crisis sanitaria a través de clientes finales que decidieron no visitar las tiendas físicas y más bien adquirir sus productos desde los pasillos electrónicos, mientras que ante esta alta demanda los supermercados se vieron forzados a implementar o mejorar sus sistemas digitales en temas de inventarios, así como para la entrega de los productos en la última milla, entre otros puntos.

Pero al parecer este modelo está quedando corto tanto para las altas exigencias de los consumidores, así como para la búsqueda de eficiencias de los grandes minoristas (retailers) en el país.

“Es cero eficiente porque la tienda no tiene un WMS (Warehouse Management System o sistema de gestión de almacén)”, de acuerdo con Víctor Benavidez, director general de TIBA en México, presente en el programa virtual de Diálogos Empresariales de Logística, de Grupo T21, que en esta ocasión llevó por título El boom de las dark stores y mini bodegas en las zonas urbanas.

Este operador logístico de origen español ha encontrado una nueva oportunidad de negocio ante esta situación, de la mano de la aparición de las llamadas dark stores (tiendas oscuras), una nueva tendencia en el sector de la logística que promete hacer más eficiente el proceso de las compras en línea (e-commerce) para los retailers y otros sectores.

Benavidez puso como ejemplo que la carga proveniente del extranjero que TIBA moviliza hacia el país puede estar dividida desde su origen para ser transportada ya sea al centro de distribución “madre” o directamente a las dark stores que han comenzado a operar por lo menos en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

“Ahora [el trabajo] es determinar qué productos, qué códigos, con qué frecuencia, qué debe de mantenerse y permanecer en el centro de distribución que está alejado de la ciudad que tiene 30,000 metros cuadrados, y qué porcentaje del producto debe evolucionar y debe emigrar hacia una dark store”, dijo.

Parte de la eficiencia que ofrece el uso de estas dark stores es que, al estar más cercanas de los consumidores porque están instaladas en el corazón de los centros urbanos, reducen el costo logístico que ronda entre un 10 a 15% sobre las ventas de los retailers, siendo la última milla la que tiene el mayor peso en esta fórmula.

“En México, por el crecimiento que hubo en el ecommerce de todos los países donde tenemos presencia, es donde más nos estamos acercando a este modelo”, aseguró Víctor Benavidez.

El directivo detalló que la tendencia entre los retailers es utilizar las dark stores bajo tres modelos. El primero es que están realizando una reconversión de sus tiendas físicas a dark stores en su totalidad. El segundo considera un “mix” en el que desde sus tiendas físicas designan una parte de su inventario y también parte de su espacio para desde ahí realizar las entregas.

El tercero es un modelo híbrido, en el que 50% de la tienda se queda tal cual y el otro 50% se convierte en dark store.

“Estamos buscando espacios cerca de centros urbanos. Y conectando el sistema central de inventarios, el WMS, a los nuevos sistemas que tienen un sistema mucho más hecho para la última milla”, dijo Víctor Benavidez.

Es justamente en este preciso punto donde ingresan otros jugadores en este contexto de negocios, como las recién creadas empresas de logística de última milla que además de desarrollar sistemas tecnológicos para coordinar las unidades (vehículos) de entrega de los paquetes o productos, también han diseñado sistemas de administración de dark stores o (dark store management system).

Es el caso de Cargamos, una empresa mexicana que ha atendido el llamado del “quick commerce, que, en palabras de Iván Ariza, su CEO, se trata de atender las nuevas exigencias de los consumidores centradas en entregas mucho más rápidas y más baratas.

“Por eso empiezan a aparecer nuevos modos de hacer logística por velocidad y costo, y aquí empiezan a aparecer los dark stores (…) ahí hacemos presencia, principalmente, teniendo una infraestructura grande de centros de distribución de última milla y conectándolo con redes logísticas, con los sellers (vendedores) que necesitan de toda esta infraestructura, prácticamente generamos una infraestructura abierta para cualquier operador”, aseguró Ariza, también presente en el programa de Diálogos Empresariales de Logística.

Sin embargo, el proceso de localización de este tipo de bodegas aptas para las dark stores ha sido arduo, al prácticamente no existir inventario u oferta con los elementos necesarios para su operación. “Nosotros estábamos buscando bodegas de 5,000 a 10,000 metros cuadrados y la oferta que encontramos para la última milla era cero, no existía hace un par de meses y años”, dijo Ariza. Para este año, Cargamos pretende contar con 130 centros de última milla para utilizarlos como dark stores, que van desde espacios en estacionamientos u otros micro espacios adaptables.

Aquí también se ha abierto un amplio espectro de negocio para compañías como Vallejo Properties, un desarrollador inmobiliario inserto en una de las zonas de Ciudad de México más propicias para este nuevo modelo logístico de las dark stores.

“Se abre una gran oportunidad para nuevas empresas y nuevas inversiones siempre y cuando cumplas con los requerimientos y le des la solución de espacios a los clientes (…) en el último año crecieron 6 o 7 veces los espacios para las empresas logísticas”, de acuerdo con Miguel Ángel Martín, CEO de Vallejo Properties, que actualmente cuenta con 35 centros diferentes desde 1,000 y hasta 35,000 metros cuadrados en zonas como Vallejo, Tlalnepantla y Tultitlán.

El directivo destacó que actualmente se observa en el mercado una red de conexiones entre la logística, la tecnología y el espacio físico, que juntos están aportando un negocio multifacético a las empresas que buscan atender a sus clientes finales en un tiempo más ágil y con mayor precisión. “Mientras más rápido te llegue el producto, en las mejores condiciones y en un precio correcto, estas empresas van a ser muy exitosas en el futuro”, dijo en su participación en el programa virtual.

Para Iván Ariza, esto último lo llama una coopetition que es el resultado entre la cooperación y competición de los jugadores empresariales involucrados.

Esta nueva tendencia de las dark stores llegó para quedarse, es decir, en los próximos tres años, por lo menos, el mercado mostrará un crecimiento anual de entre 25 a 30% en espacios inmobiliarios administrados bajo este modelo logístico, de acuerdo con Víctor Benavidez, de TIBA, pero una oportunidad que muchos otros jugadores querrán aprovechar.

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