El desafío logístico de la vacuna contra el COVID-19

La vertiginosa carrera global por desarrollar una vacuna contra el COVID-19 o nuevo coronavirus aún se encuentra en fase de pruebas. Hasta el 3 de noviembre pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) tenía el registro de 155 vacunas candidatas en evaluación preclínica -pruebas in vitro y en animales-, mientras que otras 47 ya se encontraban en fase clínica -pruebas en humanos-, 10 de ellas en fase 3, es decir, donde participan varios miles de voluntarios.

A principios de ese mes, México se sumó a la del laboratorio chino-canadiense, CanSino Biologics, como parte de la estrategia del Gobierno federal de “acceder a una vacuna candidata lo más pronto posible”, según lo aseguró Martha Delgado, subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en el anuncio de esta decisión en Palacio Nacional, donde explicó que el estudio se llevaría a cabo en 20 centros de salud en 12 estados del país, con la participación de entre 10,000 y 15,000 voluntarios. China, Pakistán, Arabia Saudita y Rusia también se adhirieron a esta misma prueba en la que se requirieron de 40,000 participantes.

Además de CanSino Biologics, el gobierno mexicano ha firmado otros compromisos de “precompras” con los laboratorios AstraZeneca y Pfizer, y se ha anexado al mecanismo de acceso mundial a las vacunas contra COVID-19, denominado Covax, impulsado por la OMS, tras un anticipo de casi 160 millones de dólares, de acuerdo con lo que ha explicado Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, quien ha liderado la estrategia federal contra el nuevo coronavirus.

“2022 es una perspectiva bastante realista de la disposición de vacunas en México”, estimó Fernando Castilleja, director de Bienestar y Prevención en el sistema TecSalud del Tecnológico de Monterrey, en su participación en el CiLOG 2020.

Allí mismo explicó que, para que exista una disminución tangible en la transmisión de la enfermedad, es preciso vacunar de manera homogénea al menos a poco más del 70% de la población, aunque, advirtió, el panorama se torna complejo, ya que en los últimos años ha crecido una cultura de rechazo hacia la práctica de vacunación.

Camino complejo

Mientras la ansiada vacuna se desarrolla, integrantes del sector del transporte y la logística en México han previsto amplios desafíos a los que se tendrán que enfrentar los actores implicados en esta cadena, tanto en el manejo como en la distribución, una actividad que requerirá de prácticamente cero errores entre una coordinación y cooperación absoluta, incluyendo a la propia autoridad, más que nada en las revisiones aduaneras; pero en el escenario actual se observan diversas áreas de oportunidad, dado que en una primera instancia se prevé que para una dosis única de vacuna para 7,800 millones de personas en el planeta, se requieren aproximadamente de 8,000 aviones de carga 747.

De acuerdo con Ronald Schaefer, director senior de Consultoría de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA por sus siglas en inglés), se sabe que en la práctica presente “el 25% de las vacunas llegan a su destino degradadas debido a un envío incorrecto; el 30% de los productos farmacéuticos desechados puede atribuirse únicamente a cuestiones logísticas, o el 20% de los productos sensibles a la temperatura se dañan durante el transporte debido a una cadena de frío rota”.

Si deseas continuar leyendo este reportaje que aparece en la edición de diciembre de 2020 de la revista T21, te invitamos a dar clic en el siguiente enlace.

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