Prologis observa pros y contras para el sector inmobiliario por COVID-19

Es un hecho que la pandemia del COVID-19 (coronavirus) traerá consigo una interrupción en el crecimiento económico mundial, así también en el sector inmobiliario logístico en el corto plazo, aunque en ambos casos se desconoce la magnitud.

“Aun así, las tendencias estructurales apuntan a la capacidad de recuperación de los bienes inmuebles logísticos durante este período y más allá, configurando tanto el panorama fundamental como el de inversión”, apuntó Prologis, desarrollador inmobiliario.

En su reporte Prologis Research Special Report: COVID-19 and Implications for Logistics Real Estate, la firma califica a esta pandemia como el riesgo más grave para la expansión global, y hace mención de los principales riesgos para el sector inmobiliario, así como las oportunidades que se presentarán.

El desarrollador aseguró que, con tanta incertidumbre, las estimaciones de la magnitud y la duración del impacto negativo abarcan un amplio rango. Por el lado de la demanda, la actividad económica se ha suprimido en regiones con altas tasas de infección; cuando ese riesgo disminuye, la actividad económica debería recuperarse.

Mientras tanto, el riesgo crediticio percibido podría aumentar los desafíos para ciertos segmentos, incluidos los viajes/turismo y los minoristas tradicionales.

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Por el lado de la oferta, la interrupción en la producción y el movimiento de bienes (y personas) en todo el mundo prueba las complejas cadenas de suministro. La caída en el movimiento de mercancías está ocurriendo rápidamente, impulsada por el retraso en el regreso de China del Año Nuevo Lunar, y se debe enfrentar con un aumento compensatorio a medida que los proveedores trabajan para ponerse al día.

“Los usuarios de bienes raíces logísticos están planeando tanto la escasez de actividad como un aumento de reabastecimiento posterior. Históricamente, este tipo de volatilidad se ha correlacionado con una mayor demanda de bienes inmuebles logísticos. Dos ejemplos: Brexit y la implementación arancelaria entre Estados Unidos y China fueron seguidos por niveles históricamente fuertes de absorción neta en el Reino Unido y los Estados Unidos”, se lee en el documento.

Los riesgos a corto plazo para los fundamentos inmobiliarios han aumentado, aseguró. La fuente de demanda para la mayoría de los usuarios de bienes raíces de logística no ha cambiado: muchos artículos que fluyen a través de las cadenas de suministro están vinculados a las necesidades diarias básicas como alimentos y bebidas, productos de consumo y suministros médicos. Aun así, la confianza en torno a inversiones adicionales en instalaciones logísticas puede detenerse en esta atmósfera de incertidumbre.

Prologis aseguró que para el sector inmobiliario logístico, varias tendencias podrían suavizar este impacto, incluidas las siguientes: impulsores de la demanda estructural basados en expectativas de mayor nivel de servicio; mayores barreras para el nuevo suministro y una comunidad de desarrollo disciplinada; y condiciones de mercado fuertes y sostenidas que han conducido a plazos de arrendamiento favorables (es decir, arrendamientos más largos que amortiguan los flujos de efectivo de las interrupciones a corto plazo).

Al mismo tiempo, observó tres áreas específicas de cambio, que se traducirán en mayores niveles de demanda después de este período actual de incertidumbre:

1. Aumento de los niveles de inventario. Las cadenas de suministro minimizan los inventarios para distribuir bienes a bajo costo. Son susceptibles a la volatilidad, lo que conduce a la pérdida de ventas e ingresos. Anteriormente, desastres naturales o paros laborales en los puertos han llevado a cambios importantes en las prácticas de inventario. A raíz de COVID-19, es probable que los clientes reevalúen los volúmenes de inventario ideales y los planes de continuidad comercial, lo que podría significar una mayor demanda.

2. Crecimiento del comercio electrónico. En 2019, las compras en línea crecieron 16.7% a nivel mundial. El COVID-19 puede aumentar la velocidad de adopción y la cantidad de consumidores que compran por Internet. Dada su propuesta de valor, especialmente en los mercados más afectados, el comercio electrónico puede tener una importancia aún mayor en el funcionamiento básico de la vida cotidiana y con ello requeriría más edificios industriales de distribución.

3. Diversificación de ubicaciones manufactureras. El COVID-19 puede acelerar otra tendencia estructural: impulsar la manufactura en nuevas ubicaciones. Con la ayuda de las tendencias de la industria 4.0 que aumentan la productividad, los fabricantes han ido evolucionando sus estrategias de la cadena de suministro global, enfatizando cada vez más las ubicaciones cercanas a las adyacentes, tal es el caso de México y su cercanía con Estados Unidos.

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