C.H. Robinson advierte impactos por guerra comercial EU-China

C.H. Robinson, proveedor global de servicios de logística y transportación multimodal, advirtió sobre los posibles impactos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que directa o indirectamente deben atender los profesionales de la cadena de suministro y logística de las empresas.

Jason Craig, Director de Asuntos Gubernamentales para C.H. Robinson y su división Global Forwarding, consideró que el impacto en el flujo de efectivo es una de las principales consecuencias que las compañías deben considerar.

En los últimos seis meses, el aumento de las tasas arancelarias de ambos países ha impactado los flujos de efectivo de las compañías que realizan operaciones comerciales internacionales de varias maneras.

Para los exportadores estadounidenses (especialmente en productos agrícolas), las ventas en China han bajado, lo que resulta en restricciones de flujo de efectivo por el lado de los ingresos. Para los importadores de Estados Unidos, los pagos de aranceles han aumentado sustancialmente en ciertos productos, lo que lleva a un consumo de flujo de efectivo mucho mayor que impacta el tema de costos.

“En C.H. Robinson supervisamos constantemente la situación en materia aduanal y los casos trasfronterizos y nos comunicamos con nuestros clientes sobre las posibles consecuencias para sus negocios. Debido a que somos un proveedor integral de logística de terceros (3PL) que ofrece servicios de aduanales y servicios de cumplimiento comercial, así como logística global de carga marítima y aérea, utilizamos nuestra perspectiva única del mercado para poder valorar los posibles impactos de extremo a extremo en las cadenas de suministro de los clientes en tiempos impredecibles como el actual”, dijo Craig.

Ante estas consideraciones, el propio operador logístico pregunta: ¿habrá un aumento de las importaciones tratando de vencer la llamada Lista 4?

A fines de 2018, muchos importadores estadounidenses adelantaron inventario en previsión de posibles aumentos arancelarios amenazados para el 1 de enero de 2019. Esa amenaza finalmente se retrasó hasta el 10 de mayo, pero ya se ha comenzado a hablar de una próxima ronda de aranceles hacia septiembre.

Esta nueva lista de aranceles se conocería como Lista 4 y afectaría a casi todos los productos fabricados en China que actualmente no están impactados. Esa lista aún debe pasar por un proceso de revisión formal, pero las nuevas tarifas podrían implementarse pronto si la tensión comercial entre ambos países continúa. Queda por ver si los importadores nuevamente adelantan su inventario para tratar de superar posibles nuevos aumentos de aranceles.

Cambios en los flujos de carga nacionales de Estados Unidos

Una de las repercusiones adicionales de la guerra comercial entre Estados Unidos y China que no ha recibido tanta atención es el impacto de la disputa en los patrones de carga estadounidenses.

De hecho, la guerra comercial ha interrumpido algunas rutas de camiones en Estados Unidos, incluido un aumento de la demanda fuera de ciclo en el sur de California relacionado con la retirada del inventario a fines de 2018.

Además, el cerdo y el pollo congelados, típicamente exportados a China, han sido enrutados para almacenamiento en frío doméstico, lo que reduce la capacidad de transporte refrigerado en el territorio.

Ahora que el costo de importación desde China ha aumentado, a las compañías les puede resultar más barato completar el producto con un inventario pre-arancelario desde un almacén a mil millas de distancia (en lugar de un nuevo inventario con un arancel del 25%).

Como resultado, comienzan a surgir varias preguntas: ¿intentarán las compañías hacer un inventario de los depósitos domésticos lejanos con costos de aterrizaje más bajos? ¿Los nuevos proveedores requerirán el establecimiento de nuevos carriles? ¿Cómo afectarán estos cambios a las redes de operadores que ganan o pierden carga?

En tanto, el operador logístico indicó que, para México, el conflicto comercial entre estas dos grandes potencias económicas puede generar algunas oportunidades coyunturales en ciertos sectores, pero una continua afectación de la demanda de importaciones en general puede acarrear una desaceleración económica global que las compañías deben también considerar.

¿Cuándo terminará esta guerra comercial?

Las políticas y normas actuales (además de las nuevas) pueden estar vigentes o no dentro de seis meses, un año o cinco años a partir de ahora. Por lo tanto, para muchas empresas la planificación de escenarios parece ser cada vez más esencial.

“A medida que planifica, asegúrese de conversar con su proveedor de transporte y su agente aduanal para evaluar los costos de transportación de nuevos carriles, nuevos proveedores y las inquietudes cambiantes sobre regulaciones y su cumplimiento. Con una colaboración estrecha, una inteligencia empresarial profunda y una planificación proactiva, los proveedores y las empresas pueden aprovechar al máximo estos tiempos impredecibles de manera que mitiguen el riesgo y colaboren para encontrar juntos áreas de oportunidad”, puntualizó el directivo de C.H. Robinson.

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