Nearshoring, de “moda” entre las manufactureras

No hace mucho tiempo las empresas manufactureras decidían emigrar sus centros productivos lejos de sus principales mercados de venta, buscando mejoras en sus costos.

En el argot industrial, a esta migración se le conoció como offshoring. Hoy la tendencia marca lo contrario, según un estudio publicado recientemente. Cada vez más empresas ubican sus fábricas lo más cercano posible a sus mercados objetivo, dando paso al llamado nearshoring.

Este cambio se da por el “incremento constante de la demanda por parte de los clientes, por productos únicos y con entregas a corto plazo”, reveló Miebach Consulting en su estudio Incremento en la complejidad de la Cadena de Suministro.

Ahí mismo se precisó que 51% de estas compañías a nivel mundial realizan sus actividades basándose en el nearshoring, mientras que en México ya lo hace un 40% de ellas.

El estudio fue llevado a cabo a nivel mundial, donde dos terceras partes de las empresas se sitúan en Europa y el resto son de América y el 1% de África.

Los sectores que participaron fueron bienes de consumo y electrónica, moda y estilo de vida, bienes de equipo, proveedor automotriz, electrónica y high tech, industria de metal y procesamiento, fabricante automotriz, materiales de construcción, proveedor de servicios y farmacéutico.

Al interior de las estrategias de las empresas en cuanto a sus actividades de producción/montaje, se revelaron sus principales características. Es decir, en el mundo un 41% de las empresas producen para inventario (Built to stock), mientras que en México esta misma práctica la realizan un 50% de las compañías.

A su vez, un 37% a nivel mundial produce totalmente por pedido (Built to order); en México lo hace un 23 por ciento.

En el estudio, la consultora Miebach pone de manifiesto que tanto una u otra tendencia (nearshoring u offshoring) no se contraponen, sino que su “uso” es el resultado del análisis interno en las empresas.

La competencia de hoy no es entre las empresas sino entre sus cadenas de suministro”, aseguró.

Lo anterior se relaciona con varios factores, entre ellos, las normas de calidad que ofrezca un país o una región para la producción, la disponibilidad de sistemas técnicos, el bajo costo por unidad, la rapidez en la puesta en producción, los costos de la mano de obra, entre otros.

El éxito a largo plazo lo lograrán las empresas que sean capaces de identificar las necesidades futuras de los distintos mercados a tiempo y ajusten su cadena de suministro para adaptarse a estos cambios”, concluye Miebach en su estudio.

Comenta y sígueme en Twitter: @EDuarteT21