Recuperación de mercado requiere de nuevas soluciones: Javier Valadez

Javier Valadez, PACCAR México.

En 2021, la industria productora de vehículos en México alcanzó un volumen de 166,377 unidades pesadas, esto fue un incremento de 21.4% respecto al volumen de 2020, pero 17.7% por debajo de los 202,147 vehículos manufacturados en 2019.

Para 2022, las expectativas de la industria en general son que a partir de los proyectos de infraestructura por un monto de 1 billón de dólares de Estados Unidos, que dinamizaría su economía para crecer 3.7%, sería un factor para incrementar la demanda de vehículos de transporte, en beneficio de las plantas productoras instaladas en México.

Si bien este escenario podría generar un año récord en la producción, “eso dependerá de regularizar los abastecimientos a partir de ir solucionando los temas que ha enfrentado la cadena de suministro, sobre todo, a partir de que la demanda de vehículos cada vez será superior”, destacó en entrevista con T21, Javier Valadez, director de operaciones (relaciones institucionales) de PACCAR México.

En 2021, la industria automotriz y la de vehículos pesados no fue la excepción, enfrentó un desabasto de microcomponentes que incidieron en el proceso de producción, a lo cual se sumó el estrés en la cadena de suministro para la importación de insumos para la generación de este tipo de vehículos.

Javier Valadez. PACCAR México

Los factores anteriores también se vieron incididos, evidentemente, por la presencia de la pandemia de la COVID-19, que fue factor en los ritmos de la producción.

“A partir de las nuevas condiciones que se enfrentan en el mercado es necesario plantear nuevas soluciones. Por ejemplo, en el caso de las unidades que incorporan motores con la tecnología EURO 6 requieren de 40 chips (microprocesadores), mientras que los motores EURO 5 se necesitan 26. Son de los elementos que deben evaluarse”, agregó Valadez Ortega.

En la perspectiva del directivo, el ajuste que hagan las empresas para atender la nueva realidad del mercado, serán las que tengan capacidad de captar esas expectativas de crecimiento en la industria. 

En el caso de Kenworth, subsidiaria de PACCAR, aunque se había anticipado el fin de la producción del tractocamión T800, en 2021 se regresó a la línea de manufactura a partir de su proceso se adapta más a la realidad que se enfrenta en la cadena de suministro y, con ello, pueden tener capacidad de atender la demanda de sus clientes, en tanto se restablecen las cadenas de suministro.

“En Kenworth el objetivo es cómo podemos llevarle al cliente la solución principal, atendiendo la situación que enfrenta el mercado, pero también, cómo poder restablecerle al cliente las condiciones cuando se normalice los problemas de abasto de componentes”, precisó Javier Valadez.

Al cuestionar al directivo del horizonte que podría tener el regreso a la normalidad en los procesos de producción, fue preciso al mencionar que eso dependerá de la capacidad de las empresas de solucionar los ingresos de materiales y salida de productos, lo cierto es que sería intermitente y para el restablecimiento la expectativa es que sea hacia mediados de 2023.

De acuerdo con los pronósticos de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), así como la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), se estima que en 2023 podrían superarse los niveles prepandemia en la venta al menudeo y mayoreo de vehículos pesados, aunque no descartan que pueda ser hasta 2024.

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