IRU pide atender urgentemente interrupciones en la cadena de suministro

La International Road Transport Union (IRU), a través del Consejo de Transporte de Mercancías, realizó un llamado a los gobiernos para que se aborde de manera urgente la crisis en la cadena de suministro. A través de este organismo, se representan los intereses de más de 3.5 millones de empresas que participan en los sectores logísticos y de movilidad.

En la perspectiva de IRU, las cadenas globales de suministro se encuentran en una crisis nunca antes enfrentada, en donde el servicio de autotransporte está en el centro. La situación actual es motivada por el aumento en la demanda de bienes, que se conjuga con las restricciones impuestas a partir de la pandemia del COVID-19, la escasez de operadores y un aumento de los precios de combustibles.

“Con las vacaciones de fin de año acercándose rápidamente, los consumidores ya están comenzando a pagar el precio por la complejidad en la cadena de suministro. Necesitamos que los gobiernos actúen ahora para evitar retrasos y escasez de productos hasta fin de año y hasta 2022”, sentenció Umberto de Pretto, secretario general de IRU, a través de un comunicado.

La presencia del COVID-19 ha motivado que el transporte carretero enfrente pérdidas económicas graves, las cuales se estiman en el orden de 1 billón de dólares sólo para 2021. “Como columna vertebral de las cadenas de suministro mundiales, los operadores de autotransporte necesitan de más apoyo financiero para evitar quiebras y estabilizar el sistema de transporte en su conjunto”, abundó el organismo multilateral.

“Las interrupciones de la cadena de suministro están causando problemas importantes todos los días en mi región, en la encrucijada del comercio euroasiático y mundial, como en la mayoría de los demás países. Las empresas de logística están haciendo todo lo posible, pero los gobiernos también deben actuar ahora para mantener los productos en movimiento”, compartió Asli Çalik, presidente del Consejo de Transporte de Mercancías de la IRU. 

Entre los planteamientos realizados por el Consejo de Mercancías de IRU están los siguientes:

I. Restaurar los flujos comerciales con la digitalización del transporte carretero

El transporte incrementa altos costos, derivado principalmente del aumento en los tránsitos marítimos y la congestión de puertos. Esta situación, identifica IRU, se puede mitigar a partir de impulsar la digitalización del transporte carretero, “los gobiernos deben acelerar el uso y la implementación del Protocolo e-CMR que fue abordado en la convención CMR de Naciones Unidas, así como de la Convención TIR de Naciones Unidas con el planteamiento eTIR, sistema que no requiere de controles físicos, reduciendo el contacto con personas ante los riesgos que se enfrentan por el COVID-19".

II. Abandonar “equivocadas” restricciones por COVID-19

El 29 de septiembre pasado, los principales representes del transporte global (IRU, OIT, IATA, ICS e IFS) advirtieron a la Asamblea General de Naciones Unidas sobre un posible colapso del transporte globales. Ante ese llamado, los gobiernos han fallado principalmente a los trabajadores del transporte carretero, pues no se ha hecho un llamado para abandonar los controles fronterizos y las restricciones innecesarias a la conducción por motivos políticos, a fin de restablecer la libertad de movimiento de los trabajadores del transporte por carretera. Los conductores de camiones deben tener prioridad para recibir vacunas reconocidas por la Organización Mundial de Salud (OMS).

III. Luchar contra la escasez “crónica” de operadores

De acuerdo con IRU, a nivel mundial se tiene una escasez de operadores de 24%, es decir, no se tienen cubiertos esos puestos de trabajo. Los gobiernos deben abordar esto, implementando de inmediato los 18 años como edad mínima para convertirse en un conductor de camión profesional, además de facilitar la capacitación, los procesos de visado de conductores y atraer a mujeres conductoras a la profesión.

IV. Nivelar altos precios de los combustibles

El precio internacional del barril del petróleo, el gas natural y del AdBlue se ha duplicado al menos en las últimas semanas, lo que ha supuesto una carga financiera sustancial para las empresas de transporte por carretera y ha tenido un impacto directo en los clientes y los productos. Al operar con márgenes bajos, las empresas de transporte se verán obligadas en última instancia a dejar de prestar servicios a los clientes, enfatiza el documento de IRU.

“Los gobiernos deben nivelar los precios del combustible congelando o ajustando correspondientemente los impuestos y cargos por combustible. Las reservas nacionales de combustible de diésel deberían liberarse cuando sea necesario”, solicitó la IRU.

En la perspectiva del organismo con sede en Ginebra, Suiza, sin una acción inmediata coordinada a nivel mundial, las economías, el empleo y los consumidores pagarán el precio máximo y la recuperación económica mundial estará en peligro. “El transporte por carretera y las entregas en camión siguen siendo fundamentales para mantener en movimiento las cadenas de suministro y deben contar con el apoyo de los gobiernos ahora”, concluyó.

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