Electrificación vehicular se complica con generación eléctrica con combustóleo

PLAYA DEL CARMEN, Q. ROO.- Entre 1990 y 2015 las emisiones de dióxido de carbono (CO2) incrementaron 83% en México, de acuerdo con el Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero 2015. De este resultado, el autotransporte tiene una aportación de 23 por ciento.

Derivado de este contexto es que diversas empresas han emprendido acciones para reducir sus emisiones contaminantes, a través de la incorporación de nuevas tecnologías que no empleen combustibles fósiles, o que reduzcan sus emisiones.

“Nosotros nos anticipamos a lo que establecen las normas y ya estamos incorporando los motores EURO 6 que se anticipan a lo establecido. Además, vemos como un paso necesario los vehículos de gas natural antes de ir a la electrificación”, comentó Miguel Guerrero, head o marketing & communications de Scania México, en el marco de Top Flotillas.

Miguel Guerrero expresó que en el caso de Scania han asumido el compromiso de sumarse a los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) de Naciones Unidas, como una vía para asumir metas para reducir sus emisiones contaminantes, pero también en otros aspectos de los 17 que se contemplan en los ODS.

Para Ángel Meza, Fleet Manager de Danone México, en el desarrollo de vehículos eléctricos en México se pierde el objetivo de sostenibilidad, toda vez que en el país se mantiene la generación de electricidad a través de combustibles fósiles como el combustóleo.

En la perspectiva de Meza, se debe tener un balance entre la infraestructura que se necesita para la generación de electricidad para abastecer las unidades vehiculares, “habrá que evaluar los diferentes sobrecostos que se generan para la carga de vehículos eléctricos”.

En la perspectiva de Jesús Herrera, cofundador de Impact0, se debe tener una transición de las flotas actuales al reemplazo de aquellas que tienen los vehículos que usan combustibles fósiles, en donde empresas y gobiernos deben promover desarrollos sin considerar el carbono como fuente de energía.

Ángel Meza expresó que un factor que debe considerarse para detonar las inversiones en vehículos menos contaminantes es la temporalidad de la depreciación. “Cuando se trata de un vehículo eléctrico ligero, los vehículos de distribución se pueden depreciar entre 8 a 10 años, en vez de 4 a 5 años. En este caso, se tiene que realizar un business case preciso para justificar la inversión", aseguró.

Derivado de lo anterior es que la estrategia de Scania considera 3 vertientes: la primera la eficiencia energética a través de la reducción del consumo de combustible y el anticiparse a la normativa ambiental; el transporte inteligente; y la incorporación de combustibles alternos y electrificación.

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