Asecho a las tarifas ferroviarias

El presidente Andrés Manuel López Obrador planteó dentro del Paquete Contra la Inflación y la Carestía controlar, por al menos 6 meses, las tarifas ferroviarias a través de una directriz de emergencia que para la industria será ineficiente y de poco impacto. De inicio, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) establece que, de aplicarse, podría distorsionar las decisiones de los concesionarios y, por lo tanto, tener consecuencias contrarias a lo que pretende.

Fernando Ramos, expresidente de la Asociación Mexicana del Transporte Intermodal (AMTI), opina que lo planteado por el paquete en materia ferroviaria debería aplicarse de común acuerdo con las concesionarias que de buena voluntad pudieran apoyar al gobierno en este periodo, pero no más.

“Lo que yo no vería bien es que las obligaran, ahí hay un conflicto y nunca es bueno, a pesar de lo que cada quien pueda opinar sobre las tarifas ferroviarias, nunca es bueno que el gobierno se meta en eso porque empieza a distorsionar el mercado. Por el tema de la inflación y por ahora podría estar bien, pero que no se vaya el gobierno por ahí después, porque no sería buena noticia”, expresa Ramos.

Carlos Barreda, representante comercial en México de Stella Jones, dice que en gobiernos anteriores este tipo de medidas arrojaron resultados positivos, aunque no de forma inmediata y en un entorno económico totalmente distinto al actual, pues ahora el alza en precios de bienes y servicios resulta de factores internacionales que van desde la pandemia y hasta el conflicto en Ucrania.

“La Directriz de Emergencia para el transporte ferroviario de carga es una medida contracíclica que esperamos sea de carácter temporal, tal y como ha sido planteada. El Gobierno federal propone en parte mitigar el alza en los precios finales de solo 24 bienes de consumo básico, mediante el control de precios de las cadenas de distribución. Para el sector ferroviario la imposición de una tarifa máxima desvinculada al precio de los combustibles podría generar pérdidas importantes, pues hay productos de consumo básico como es el caso del maíz cuyo transporte representa poco más del 12% del total de la carga que se mueve por este medio”, explica.

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