La batalla canadiense por Kansas City Southern

Tras un mes de una guerra de declaraciones y un par de ofertas, Kansas City Southern (KCS) eligió fusionarse con Canadian National (CN) después de que su rival Canadian Pacific (CP) optó por no elevar su propuesta económica, con lo que surge el primer ferrocarril sin costuras del siglo XXI entre Estados Unidos, México y Canadá, mismo que potenciará el crecimiento económico, comercio y empleos para los 3 países, reforzando los beneficios del acuerdo comercial renegociado de América del Norte.

La ferroviaria estadounidense que se volvió a lo largo de su historia en un enlace vital de norte a sur, que brinda a los clientes un servicio transfronterizo y permite el acceso a todos los mercados importantes de América del Norte, decidió entre una oferta de 29,000 millones de dólares (mdd) y una de 33,600 mdd.

“KCS es el socio ideal para que CN conecte el continente, ayudando a impulsar el comercio y la prosperidad económica de América del Norte. Confiamos en nuestra capacidad para obtener las aprobaciones regulatorias necesarias y completar la combinación”, dijo Robert Pace, presidente del consejo de la canadiense en un comunicado a inversionistas.

El viaje de KCS inició contra la tendencia en la construcción de ferrocarriles estadounidenses ya que su primera ruta no fue del este a oeste de dicho país sino de norte a sur, que a lo largo de los años con adquisiciones de otras empresas ferroviarias y el inicio del entonces Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) la llevaron a tener una red de conexión directa con México a través de su filial Kansas City Southern México.

Lo que parecía una decisión equivocada en el trazo de la ruta, hoy ha convertido a KCS en la “joya de la corona” y bajo el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) hace que la integración eficiente de las cadenas de suministro del continente sea más importante que nunca. De acuerdo con la Asociación de Ferrocarriles Americanos (AAR por sus siglas en inglés) el 42% de todo el tráfico ferroviario está conectado al comercio internacional, gran parte del cual ocurre en estos 3 países.

La “historia exitosa” ferroviaria comenzó el 21 de marzo de este año, cuando KCS y CP anunciaron su acuerdo de fusión bajo una propuesta de 29,000 mdd, una transacción de acciones y efectivo que incluían 3,800 mdd de deuda pendiente de KCS. Al unirse estas ferroviarias conectarían a los usuarios a través de ofertas de transporte de red única en todo Canadá, el medio oeste y noreste de Estados Unidos, así como en México y el centro-sur del país vecino.

Esta es una parte del texto que aparece en la edición de la revista de T21 del mes de junio, le invito a continuar leyendo. Sólo da clic aquí.

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