A toda máquina, habrá tren de alta velocidad en California

Autoridades del gobierno estadounidense agilizan los trámites para iniciar la construcción del Tren de Alta Velocidad (TAV) en California, macroproyecto que, en 2028, deberá unir las ciudades de Los Ángeles y San Francisco, separadas por unos 611 kilómetros en dos horas y cuarenta minutos.

La Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB, por sus siglas en inglés) de la Casa Blanca informó que la decisión obedece a la necesidad inmediata de crear empleo en California, que actualmente "sufre uno de los índices de paro más altos del país".

El proyecto dispone de un presupuesto de 68 mil 500 millones de dólares y está gestionado por el hispano Jeff Morales.

"Es una buena noticia para la economía regional", aseguró el secretario de Transporte, Ray LaHood, quien añadió que esto demuestra "el compromiso del presidente Barack Obama para llevar a cabo, con la mayor rapidez y eficiencia, proyectos de este calado".

Aunque ya existe una línea de alta velocidad entre las ciudades de Washington D.C. y Boston, el TAV de California será la primera red ferroviaria de alta velocidad real en EU, puesto que la de la costa Este rara vez alcanza los 240 kilómetros por hora.

Una mayor coordinación entre agencias para tener listos cuanto antes todos los permisos e informes necesarios deberá permitir, según la oficina presidencial, "acortar hasta en seis meses los plazos previstos" para la ejecución del proyecto.

La medida afecta a la instalación de vías en el tramo comprendido entre las ciudades de Fresno y Bakersfield, que debería estar aprobada en octubre de 2013 y empezar a finales de ese mismo año.

Una vez terminada, además de Los Ángeles y San Francisco (trayecto por autopista que se tarda actualmente cerca de seis horas y media con tráfico despejado), la red unirá otras grandes ciudades como San Diego y Sacramento, y habrá desplegado un total de 1,300 kilómetros de vía entre los que se ubicarán hasta 24 estaciones.