Falta mucho en la marina mexicana

ENSENADA, B.C., 2 de junio, 2006.- Pese a contar con uno de los extensos litorales, alrededor de 11 mil kilómetros, México, tiene en el entorno global muy pocos barcos mercantes para comercio internacional e incluso movimiento interno.

Al ser portavoz del discurso oficial de la marina mercante, en el Día de la Marina, el Capitán de Puerto de Ensenada José Luis Ríos Hernández, recordó al Presidente de la República Vicente Fox que los mexicanos han vivido desde siempre de espaldas al mar, pese a las buenas intenciones.

Tomó como entrada a su discurso una frase de Francisco I Madero cuando se le cuestionó su proyecto para la Marina mercante mexicana en donde reconocía: “ el desprecio del mar de nuestra raza...... durante muchos siglos solo sirvió a los abuelos para bañarse en las playas ..... la economía aborigen de la altiplanicie buscaba cubrir necesidades comerciales y del mar nunca necesitaron.”.

Indicó que México es uno de los países con mayores ventajas competitivas para el comercio marítimo al contar con 108 puertos, incluidos en 11 mil kilómetros de litorales de los cuales 38 son Puertos son internacionales.

Pese a esto queda mucho por hacer en la marina mercante mexicana que tiene una muy reducida participación en los tráficos de altura, mientras en el cabotaje aunque su participación debiera ser preponderante, requiere de embarcaciones de bandera extranjera para satisfacer la demanda del país.

Retomó la demanda de la Cámara Mexicana de Transporte, que señala que “contar con una marina mercante propia resulta fundamental y estratégico para el desarrollo económico de cualquier país”.

Reconoció que si bien el gobierno mexicano ha hecho grandes esfuerzos para respaldar a la marina mercante mexicana , es aun necesario el establecimiento de políticas de estímulo y fomento, porque solo con estas medidas se logra una mayor autonomía en la explotación de los mares.

Agregó que la misión de la administración marítima en el mundo es promover la marina mercante, para poder ingresar a un mundo cada vez más exigente, en donde desde siempre los marinos han logrado competir.