Habrá plazos más largos para cumplir régimen de origen automotriz del T-MEC

La industria automotriz instalada en Norteamérica podrá contar con un plazo más largo para llevar a cabo el cumplimiento de las nuevas reglas de origen que prevé el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), de acuerdo con lo revelado por la Secretaría de Economía (SE) mexicana.

Esta disposición da un respiro al sector automotor de los tres países, ya que en las semanas recientes distintas asociaciones relacionadas con la industria habían reclamado sobre el desconocimiento de las reglamentaciones uniformes -aún sin publicarse-, donde se detallan las metodologías y fórmulas para el cumplimiento de las reglas de origen.

“(…) estamos trabajando en el diseño de los regímenes alternativos de transición (RAT) que les permitirán a las armadoras de autos acceder a plazos más largos para cumplir con el nuevo régimen de origen. Con estos RAT, las empresas interesadas podrán acceder a periodos más largos para el cumplimiento de los nuevos valores de contenido regional”, de acuerdo con un comunicado de la SE que difundió entre las empresas del sector.

En el documento también se menciona que la secretaría en cuestión se encuentra trabajando con la industria en la elaboración de las reglamentaciones uniformes automotrices. “Hemos realizado más de 60 reuniones con asociaciones de armadoras y empresas de autopartes”, asegura la dependencia.

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Cabe recordar que dentro de las adiciones y modificaciones a los capítulos que hoy constituyen el T-MEC implican cambios particularmente en temas como el valor de contenido regional (VCR) y el valor de contenido laboral en el tema automotriz.

Para recibir los beneficios del T-MEC, los productos del sector automotor comercializados en alguno de los tres países deberán cumplir con un porcentaje de 66% de VCR durante el primer año, desde el 62.5% que exigía el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde el 1 de enero de 1994.

En los años siguientes se incrementará gradualmente: 69% en 2021, 72% en 2022 y 75% en 2023. De igual forma, la adquisición de acero y aluminio con el que se produce el vehículo deberá de garantizar que el 70% provenga de la región.

Luego de que el pasado 24 abril de 2020 el gobierno de Estados Unidos notificara a su Congreso que sus contrapartes en México y Canadá han tomado las medidas necesarias para cumplir sus compromisos internos requeridos para la entrada en vigor del T-MEC, se dispuso que éste inicie el próximo 1 de julio.

“[Para el cumplimiento de las nuevas reglas de origen] las automotrices van a depender que sus proveedores de autopartes cuenten con la capacidad de proveerles datos detallados para certificar que sus insumos cuentan con lo establecido en el T-MEC”, afirmó Thomas Karing, Consultor independiente especialista en la industria automotriz, comercio internacional y la implementación de sistemas de gobernanza empresarial.

Sin embargo, antes de que Estados Unidos notificara la entrada en vigor del tratado, diversas asociaciones de la industria automotriz tanto en México como en Estados Unidos solicitaron que la entrada en vigor del tratado se aplazara manifestando el desconocimiento de las reglamentaciones uniformes, así como por la interrupción de las actividades derivada del COVID-19 (coronavirus).

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Berenice Egure, Socia de Comercio Internacional y Aduanas de KPMG, firma de consultoría, comentó en entrevista con T21 que el tema de las reglamentaciones uniformes hace que la industria automotriz no conozca cómo es que se va a medir el acero ni el valor de contenido laboral, ya que “este se puede medir por planta, por año, modelo, por línea de producción o por RFC; la forma por la que se mida nos dará un resultado completamente distinto, entonces al no tener las reglas claras es muy complicado para la industria automotriz planear la adaptación de la cadena de suministro”.

La entrada en vigor del T-MEC representa para los tres países miembro una herramienta comercial para fortalecer la recuperación de la economía, afectada por el COVID-19, así como brindar certidumbre a los agentes económicos sobre las reglas comerciales y de inversión para la región norteamericana.

Sin embargo, el tratado representa para México grandes retos y oportunidades. Luis Roberto López, Consultor de Tratados Comerciales de AJR, estima que México se encuentra ante el reto de ajustar sus cadenas de suministros para dar cumplimiento al valor de contenido regional establecido en el tratado y, a su vez, la industria automotriz mexicana se encuentra ante la oportunidad de invertir en la creación de componentes y tecnología de última generación para agregar valor a los vehículos e incursionar en las nuevas tendencias de movilidad.

En 2019 México captó tres mil 933 millones de dólares de Inversión Extrajera Directa (IED) en la producción de automóviles, mientras que en la de producción de autopartes obtuvo tres mil 014 millones de dólares, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Economía.

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