NAIM, el otro juego por el mundo logístico y empresarial

Mil 126 kilómetros separan a San Antonio, Texas, de la Ciudad de México. No obstante, esta distancia no fue barrera suficiente para evitar que un comité de empresarios de esta ciudad estadounidense viajara a la capital mexicana con un único objetivo: conocer la que será la nueva “cancha” en la que México desempeñará un nuevo juego aéreo.

El terreno, a pesar de ser sede mexicana, fue neutral.

Los empresarios tuvieron la oportunidad de ingresar al Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) y conocer su 23% de avance total. Jorge Canavati, Copresidente del Comité de Negocios Internacionales de la Cámara de Comercio Hispana, fungió esta vez como capitán, en su búsqueda de nuevas jugadas comerciales.

Previo al silbatazo inicial del recorrido por el espacio que, según se espera, se consolide como el mayor hub aéreo en Latinoamérica, la Dirección Corporativa de Infraestructura del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) dio los detalles de este proyecto de infraestructura, para que así comenzaran a rodar las llantas del autobús que trasladó a la alineación titular por donde algún día podrían despegar o aterrizar sus sueños empresariales.

La intención estuvo centrada en que los de San Antonio conocieran la cancha aliada y estudiaran las estrategias que podrían ir preparando rumbo a su puesta en marcha, estimada para 2020.

La primera táctica se pudo vislumbrar al saber que el recinto buscará tener certificación LEED (Leadership in Energy & Environmental Design) platino, para ser un aeropuerto verde y sustentable; un tema en el que desde ya diversas empresas observan una oportunidad para ser parte de la historia del NAIM, a través de los concursos de licitación respectivos a este tema.

Durante el trayecto, los integrantes del cuerpo técnico del NAIM detallaron las técnicas de construcción del aeropuerto y no dejaron pasar la ocasión para resaltar un dato curioso: hace unos meses, en el lugar se vio a un águila devorando una serpiente, una imagen parecida a la profecía Azteca en la que su dios, Huitzilopochtli, conminó a estos antepasados a asentar su civilización donde encontraran esta misma escena.

El GACM tomó este hallazgo como una buena señal para continuar la construcción del aeropuerto más grande del país, que se estima represente una inversión total de 13 mil millones de dólares (mdd).

Así, se escuchó el silbatazo que enmarcó la primera jugada a balón parado, pues los visitantes tuvieron su primer encuentro con el área chica al arribar a la zona en donde se construye la Torre de control, con avance de 27 por ciento.

Al ver la estructura que tendrá 90 metros de altura, los empresarios olvidaron la inclemencia del Sol que los acechaba para disfrutar los avances de esta obra realizando, inevitablemente, una sesión de selfies y fotos grupales que les recordarán este momento de la historia.

Al ver esta infraestructura, Syed Mehdi, Jefe de Estrategia y Oficial de Desarrollo del Departamento de Aviación de San Antonio, meditó acerca de lo emocionante que es conocer el próximo aeropuerto capitalino, saber más acerca de su diseño, de las experiencias que se han vivido durante su construcción.

Emocionados, abordaron nuevamente su vehículo con la expectativa al alza, pues el segundo tiempo estaba por iniciar al visitar la segunda y última parada del recorrido: el Edifico Terminal.

Desde las bancas, en el autobús, la infraestructura creciente de esta obra, cuyo avance integral es del 4%, se observó a lo lejos.

Al llegar a la zona, los empresarios pudieron caminar sobre la losa de cimentación, que tiene un avance de 93%, y observar de cerca la consolidación de los foniles - las infraestructuras en forma de embudo que sostendrán el techo del edifico terminal- que muestran un 15% de avance.

En este sitio, los asistentes planearon su próxima jugada: aprovechar la conectividad que el NAIM otorgará no sólo a México, sino a San Antonio.

De acuerdo con Ramiro Cavazos, Presidente y CEO de la Cámara de Comercio Hispana de San Antonio, el aeropuerto de San Antonio cuenta solamente con vuelos internacionales a Canadá y México. En México tiene vuelos a Cancún, Guadalajara, Monterrey y por supuesto a la Ciudad de México.

A este último destino los vuelos tienen una duración aproximada de dos horas, lo que coloca a la Ciudad de México como una opción de conectividad mundial que será acrecentada próximamente por el NAIM a puntos como Centro y Sudamérica, Europa y Asia.

Pese a que cerca del aeropuerto de San Antonio está el aeropuerto Dallas Fort Worth, que es el hub de Delta Airlines, y el aeropuerto de Houston, San Antonio está considerando al NAIM como parte de su estrategia de juego, ya que a través de él se abrirán nuevos mercados y oportunidades para sumar más vuelos desde el Aeropuerto de San Antonio, al utilizar las frecuencias a distintos puntos del mundo que incrementarán con el NAIM tras dejar atrás la saturación de slots del actual aeropuerto capitalino. Así lo previó John LaRue, Director Ejecutivo del Puerto de Corpus Christi (también en Texas).

Esto considerando que las 25 frecuencias semanales que suman Aeroméxico, Volaris e Interjet entre San Antonio y la Ciudad de México, podrían incrementar de manera exponencial.

Además, el balón de este partido girará en la cancha carguera, ya que se podría incrementar el intercambio comercial entre México y el estado de Texas, que en 2017 sumó cerca de 180 mil mdd, de acuerdo con datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos.

Como tiempo extra, los de San Antonio observan en la apertura del mercado de la turbosina, que se abrirá en breve, la oportunidad de que el NAIM y otros recintos aeroportuarios mexicanos cuenten con diversas marcas de este combustible, del cual actualmente se importa el 65 por ciento.

En este sentido, en la banca espera listo con la casaca para ser un jugador titular el Puerto de Corpus Christi, que buscará ser el proveedor número uno de turbosina para México aprovechando la conectividad e infraestructura de los puertos de Tuxpan y Veracruz, de acuerdo con LaRue.

Como tiempo de compensación, destaca que en caso de que no se concluyera la construcción del NAIM, sería equivalente a renunciar a 3.3% del PIB, por el impacto que tendría el no poder atender la demanda insatisfecha de pasajeros y carga que cada vez incrementan más, además de las oportunidades mencionadas para fortalecer la relación entre la Ciudad de México y San Antonio, y el crecimiento económico que esta ciudad estadounidense espera al tener más conectividad con el mundo.

Con el silbatazo final, los empresarios se retiraron del terreno esperando regresar a concretar todas esas jugadas que podrían funcionar para fortalecer la relación entre México y Texas, a través de un Fair Play, esperando, además, a quien será el nuevo arbitro en la contienda, tras ganar las elecciones, observe en el NAIM aún más oportunidades de desarrollo económico para México y América, que la que observaron los visitantes.

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